Cuando los aventureros Karla, Naeris y Randy se despiertan relativamente temprano, a pesar de la abundancia de actividad en aquella época de ocaso del año en Otoño, no esperaron demasiado para tomar un desayuno rápido y viajar deprisa hasta el Callejón CráneoTrol, donde encontraron a Wull esperándolos para comentarles que sus compañeros estaban dispuestos al trabajo, aunque todavía quedaban 4 días para la reunión gremial en la que solicitar los permisos apropiados. Mientras tanto, seguirían adecentando por su cuenta el lugar, limpiándolo y recogiendo enseres inútiles o dejándolos aparcados para su reparación. En aquél trasiego de actividad, dos ciudadanos se presentaron a la puerta de la posada: Lady Lerina Shalley, de Tejidos Ashante-Shalley, la noble copropietaria de un próspero negocio textil, y el mediano Zistro Peabody, de Bodegas y Destilerías Peabody, ambos oriundos del Distrito del Mercado, al sudeste de la ciudad.
Sorprendidos de una reunión tan concurrida, dejaron claro a los aventureros que, ya que pertenecían a negocios diferentes, no se pisarían el uno al otro la reunión, y así ésta podría ser más distendida.
Pronto Zistro fue acompañado por Randy a estudiar la bodega, mientras Wull recogía muebles en mal estado de la misma, para valorar la estancia -haciendo una broma sobre entradas de alcantarilla demasiado grandes-, al mismo tiempo que una exquisita Lerina era guiada por Karla, que le enseñaba las plantas superiores, a las que deseaba vestir por completo con cortinas, ropa de cama, tapetes y otras telas del hogar, a la vez que Naëris revoloteaba alrededor flirteando con la nueva dama. Cuando le pareció que ésta a su vez flirteaba con Karla -después de que la noble Moore le pidiese un vestido a la última moda, ceñido pero con libertad para el movimiento-, se marchó a la primera planta... cotilleando las conversaciones de las mujeres, a lo cual la recién llegada se extrañó que un apuesto elfo se marchase de su compañía, pensando que había dicho algo inapropiado. Así pasaba el rato con la modista tomando notas para presupuestos, tanto de ropa de casa como un vestido elegante para Karla. Hablando sobre los colores de moda en Otoño en AguaProfunda -negros y púrpuras-, de pronto Randy escuchó desde la bodega unos pasos sigilosos en el área de la taberna, sabiendo que Wull había salido al exterior a almacenar los enseres totalmente arruinados más allá de reparación.
Sorprendida, pensando que las pisadas no se parecían a la manifestación de Lif, indicó a su invitado -quien, para establecer relaciones comerciales, les prepararía una degustación de caldos, así como una carta para comenzar el negocio con buen pie- que se quedase ojeando la bodega. Por su parte, subió a la planta de la posada, donde se percató de que una ventana junto a la chimenea estaba abierta, además de que una sombra se movía despacio tras la construcción de piedra del tiro de la misma. Lanzándose a todo correr, se trabó en la barra de la taberna. Mientras trataba de sortearla, vio a un elfo con una capa de plumas y una capucha con aspecto de águila, armado con un arco envuelto en hebras de rama, corriendo hacia la ventana y saltando a través de ella. Randy gritó alarmando a Naëris y Karla, indicando que un intruso huía por la zona norte de la posada, camino de la avenida principal de Saerdoun. Mientras el elfo aceleraba el paso, Naëris salió de su espionaje cotilla para correr por la salida de la primera planta hasta ver a lo lejos como el fugitivo huía, convocando sobre él la perdición de la torpeza, debilitándolo. Al mismo tiempo, Karla se disculpaba con Lady Lerina, comunicándole que se quedase en la segunda planta a salvo, mientras salía a toda velocidad... incluso más rápido de lo que su entrenamiento normal le permitía, para estar cerca de alcanzar a un fugitivo que deseaba poner tierra de por medio lejos de la posada.
Por su parte, Randy indicaba a Wull, que acababa de llegar, sorprendido por el ruido, que subiese para proteger a Lady Lerina, por si había peligro. Al mismo tiempo, corría a saltar por la ventana, convocando el poder imperante de su palabra sagrada, tumbando con él en el suelo al fugitivo. Éste, sorprendido, e incapaz de levantarse, se giró sobre sí mismo, cargando su arco con dos flechas que apuntaron al pecho de Karla. "Si valoras tu vida, no te acerques más. No quiero hacerte daño". Sin embargo, no fue la noble la que amenazó con una presencia feroz al acercarse ofensiva, sino Naëris quien avanzaba despreocupado por el peligro, y fue él quien recibió tres flechas, dos de ellas impactando sobre su escudo y otra silbando sobre su cabello. A causa de eso, el brujo respondió furioso con una explosión de fuego infernal contra el enemigo, de la que se arrastró a tiempo de sólo abrasarse en parte, pero aquello lo puso en la trayectoria de un proyectil sobrenatural que estalló en su pecho, dejándolo sin aliento.
Entonces, justo al llegar a su altura, el elfo crepuscular gruñó por lo bajo que depusiese sus armas, o la situación sería muy grave para él. Por otro lado, Randy se acercaba, aunque sin la mano en el arma, observando cualquier movimiento hostil del derribado. Éste, al ver la situación, frunció el ceño, comentando que los acompañaría, por no empeorar la situación. En la cercanía, la gente se apartaba de la situación, sobresaltada, observando lo ocurrido. Cuando los aventureros los miraban, apartaban la vista y se marchaban, no queriendo buscar problemas. A lo lejos, un guardia de la ciudad parecía estar muy ocupado charlando con una transeúnte. Cuando se giró para observar aquél altercado, el grupo ya escoltaba al elfo a la posada, advirtiéndole que, si hacía algo extraño, las cosas se pondrían feas. El asaltante, encogiéndose de hombros, indicaba que ellos no eran su objetivo, así que no tendría ningún problema en aclarar la situación. Cuando llegaron a la posada, encontraron al mediano sobresaltado al ver que entraban con un elfo esposado. Tratando de calmar el asunto, indicaron que se reunirían con él en otro momento menos complicado, mientras pedían a Wull en la distancia que acompañase a la mujer a marcharse con educación, pues se reunirían con ella en otro momento, ya que tenían asuntos que atender. Al despachar a los visitantes, llevaron al elfo a la bodega con una silla, esposándole las manos, y Naëris le entregó un poco de agua. En un interrogatorio tenso, en el que el desconocido no soltaba palabra, salvo para decir que estaba allí para investigar un asunto que era común con lo que ellos estaban haciendo en esos momentos el grupo se extrañó. Preguntando al desconocido, éste sólo comunicó que pertenecía a una organización importante que no era su enemiga, y podían llamarle Rennan.
Al ver que no soltaba prenda, Karla amenazó con traer a un oficial para explicarle que había allanado su morada armado, a sabiendas que las leyes en AguaProfunda eran duras. Titubeando, el elfo explicó que quizá al oficial le interesaría saber por qué lo habían atacado en plena calle tras huir de ellos, y lo tenían retenido y desarmado en su sótano. Molesta, Karla enredó la verdad, pues conocía a un oficial importante -pero no del Distrito Norte-, a lo que el elfo trató de negociar que, estando en inferioridad numérica, desarmado y arrinconado, si le quitaban las esposas, confesaría lo que quisiesen saber. Estudiando al elfo, y observando un colgante oculto entre una manga de su ropa -un roble con una rama central en forma de cuerno de unicornio-, Karla pensó que quizá era alguien relacionado con los dioses de la naturaleza. Al mismo tiempo, el elfo comentaba que pertenecía a una organización preocupada porque las fuerzas del mal no se ocultasen entre la gente, y estaba allí para investigar a los aventureros que estaban tras la pista de una... persona que trabajaba en el Portal Bostezante... una chica que todos conocían, y que no era trigo limpio. Acordando que hablaban de Bonnie, el elfo, confesando que su nombre real era Rennalian ShadowTree, indicó que estaba investigando a un grupo de Replicantes que se habían instalado hacía poco en AguaProfunda, a los que pertenecía Bonnie, quienes posiblemente no guardaban intenciones muy loables con respecto a la ciudad. En ese momento, Randy le preguntó si, por la fama de los Replicantes, todos eran malignos, a lo que Rennalian comentó que su naturaleza los había hecho así. Randy atacó que, en ese caso, los drow también eran malignos, a lo que Rennalian explicó que, dada su experiencia conociéndolos y combatiéndolos, así era. Cuando insinuaron que esa afirmación, por la cuenta que le traía a Drizzt Do Urden, no era verdad, Rennalian indicó que, en efecto, era la excepción que confirmaba la regla... y que cuántos Drizzt Do Urden conocían. Uno. Pues estaba todo dicho. En cualquier caso, Karla comentó que, ya que ellos pertenecían a otra organización que buscaba la colaboración de los Replicantes por las buenas intenciones de éstos, los estaban estudiando para saber si podrían aliarse con ellos. Rennalian comentó que, si apreciaban sus vidas, lo mejor sería que dejasen de lado a Bonnie y los suyos, pues tarde o temprano o los Replicantes o quienes confiasen en ellos acabarían muertos por un error... o peor... sus vidas tomadas y expoliadas. Molesta por la conversación, pero confiando en que el elfo no sería violento, le quitó las esposas y le explicó que, si en algún momento asesinaba a la chica, se verían las caras. Rennalian indicó que sólo cumplía órdenes por un bien mayor. Él no sentía a los aventureros como sus enemigos, pero si tenía un trabajo que hacer, no podría negarse, pues se lo debía a los suyos. Karla le comentó que, la próxima vez que su organización quisiese algo de ellos, podía llamar a la puerta y enviar a uno de sus líderes. Rennalian comentó que, dado su secretismo, él mismo llevaría el mensaje, caso de necesitarlo. Permitiéndole marchar, Karla le indicó que esperaba que no hiciese daño a Bonnie, a lo que Rennalian contestó que, por el bien de los dos, esperaba no tener que hacerlo, pero no tendría más remedio si las cosas se torcían. Despidiéndose, los aventureros comentaron que no estaban seguros de qué pensar sobre el elfo, aunque estaba claro que tenía un propósito firme. Describiendo a sus compañeros el colgante visto, los tres decidieron investigar la procedencia del mismo. Así, Randy y Karla fueron a la Biblioteca McBorne para investigar aquél y otros asuntos, mientras Naëris preguntaría a su vecina Fala algo parecido. Cuando las chicas se dirigían hacia el sur del callejón, Naëris se percató que, al norte se había formado un tumulto que observaba la posada con curiosidad. Al ver que el elfo se acercaba, se dispersaron, dejando en el centro a un solitario oficial que, al observar su avance, se acercó a él, preguntándole por el altercado del que le habían informado algunos testigos. Naëris explicó que se trataba de un mendigo -elfo, al parecer, según el oficial, extrañado porque un elfo no supiese ganarse la vida fuera de la ciudad... aunque cosas más raras había visto- que se había colado en su casa y al que habían tratado de capturar, pero luego lo dejaron marchar. Convenciendo al oficial, éste preguntó si querían presentar denuncia, pero el elfo crepuscular se negó, para evitar papeleo. Comentando que, en la próxima ocasión, pidiesen ayuda a la guardia, el oficial lo saludó y se marchó. Después de ello, Näeris se dirigió a la tienda de Fala, consultándola sobre el medallón. La mujer de habla extraña hizo una pequeña investigación, pero finalmente no fue capaz de hallar nada concreto, aunque podría hacer una búsqueda más exhaustiva si volvía en otro momento. Agradeciendo su -escasa- ayuda, Naëris le compró un perfume floral en crema y se marchó, esperando a sus compañeros en la Posada, continuando los arreglos. Karla y Randy, al llegar al Archivo McBorne, encontraron a Nëally allí, quien agradeció su visita. Preguntando si podían hacer unas consultas, la mujer les cedió paso a sus volúmenes, ayudándolos con sus consultas. Al preguntar sobre si había alguna posibilidad de utilizar magia sobre un objeto personal de alguien para hallarle, la información que la mujer les indicó fue que, lo mejor era ir a un lugar de magos, pues les responderían con más eficacia. De hecho, hacia el sur se encontraba una comunidad de magos llamada Las Torres de Kolat, al oeste del centro de la Calle Slop, donde podrían aumentar sus conocimientos. Al margen de ello, las mujeres preguntaron sobre drow y presencia en AguaProfunda. Lady McBorne recopiló informes al respecto, indicando que, según autoridades y testigos, al parecer no había mucha actividad, y se concentraba habitualmente por el Distrito del Puerto y el Distrito Mercantil, a menudo sospechando que su presencia en la ciudad forma parte de contratos eventuales de asesinato y espionaje, sin encontrar indicios sólidos de ninguna comunidad de éstos. En cuanto a la desaparición de Lif, el antiguo dueño de la Posada CráneoTrol, Nëally extrajo varios diarios de AguaProfunda donde aparecía algún indicio de aquella noticia, la cual parecía suponer que la desaparición de Lif rondaba ya los dos años, con diversas especulaciones -desde asesinato, a encubrimiento de desfalco, o problemas maritales y abandono del hogar-. En cuanto al colgante que habían visto en Rennalian, según la información que había logrado recopilar Nëally -y que indicó le había costado mucho trabajo por lo oscuro de la misma- indicaba que el abalorio (una mezcla de los símbolos divinos de Mielikki y Silvanus) pertenecía a una sociedad llamada el Enclave Esmeralda, formada principalmente por guardianes de los bosques, que a menudo luchaban por el equilibrio entre la naturaleza y la civilización, impidiendo la proliferación incontrolada de ésta última. Además de ello, luchaban contra criaturas antinaturales, tratando de impedir su expansión.
(Pendón del *Enclave Esmeralda***) Agradecidas, se despidieron de McBorne, y volvieron junto a Randy. Llegada casi la hora de comer, los compañeros se reunieron de nuevo en la posada, explicando el elfo crepuscular que había evitado un problema con la guardia, y poniendo en común todo lo averiguado. En ese momento, alguien más llamaba a la puerta, crispando los nervios del grupo. Al preguntar, al parecer se trataba de un anciano que traía un mensaje de una amiga común.
Cuando le abrieron la puerta, recelosos, el anciano indicó que Bonnie le había dicho que querían hablar con "ellos", así que allí estaba. Extrañados, dejaron entrar al anciano quien, al cerrar la puerta, se transformó a ojos vista en una versión más joven de sí mismo, y con una sonrisa solicitó sentarse mientras conversaban, revelando la naturaleza de la criatura y por parte de quién venía.
Al ver al Replicante, en primer lugar le indicaron que estaba allí porque estaban interesados, al igual que un amigo común de Bonnie, en conocer sus intenciones en la ciudad, así como preguntarle si le interesaba la oferta que habían hecho a Bonnie sobre trabajar con ellos. Comprendiendo el por qué de la proposición habida cuenta de sus habilidades de sigilo, el Replicante -que respondía al nombre de Martell, e indicó que era profesor, alquimista y asesor de gente acaudalada en cuanto a indicarles si sus joyas y gemas eran realmente productos genuinos o falsificaciones- confesó estar prudentemente interesado al respecto, pero que respetaría la decisión de Bonnie, pues él y los suyos -que llevaban apenas un año allí- sólo querían instalarse y vivir tranquilos en AguaProfunda. En la conversación subsiguiente, los compañeros consultaron cómo funcionaba la habilidad del replicante, a lo que éste explicó que necesitaba estudiar el comportamiento de un objetivo y su aspecto un cierto tiempo, para poder utilizarla. Preguntando sin con una parte del cuerpo del objetivo podían realizar su habilidad, Martell comentó que le era imposible (la pregunta la realizaron tratando de averiguar si, con el mechón de pelo drow que Vincen les había proporcionado, podrían obtener el rostro de su dueño, el supuesto asesino de Lif). Informando de que una sociedad poderosa llamada el Enclave Esmeralda lo vigilaba por si cometían errores, y si lo hacían, acabar con ellos, el Replicante se sobresaltó, indicando que desde ese momento serían mucho más prudentes con sus actividades, información que agradecía de veras al grupo. Por su parte, Karla indicó que la sociedad a la que pertenecían -de la cual no deseaba decir el nombre aún- esperaba que los Replicantes fuesen unos buenos ciudadanos y una ayuda inestimable, uniéndose a ellos cuando tuviesen claras sus prerrogativas, o al menos pensasen en ello.
Martell, muy atento a toda la conversación, confesó que la propuesta era un gran avance en su inserción en AguaProfunda, y eso lo ponía nervioso, amén de contento, pues podrían probar su valía, sintiéndose útiles. Por supuesto, Karla explicó que su sociedad también era firme con los actos malvados, y castigaría a cualquiera que los realizase... ellos incluidos. Martell, con una nueva sonrisa, se dio por enterado ante las mismas, y comentó que, una vez escuchadas las palabras, informaría a Bonnie de las intenciones y palabras del grupo, así como sus ideales, para que tuviese más claro que decisión tomar en grupo, a lo que se despidió amablemente de los compañeros. Al salir por la puerta, Karla dijo en voz baja que había sentido en las palabras e intenciones de aquella criatura que no era trigo limpio, y probablemente había cometido el error de revelarle información que le serviría... pero no para los planes que los Harpistas esperaban. Preocupado, Naëris utilizó su magia de ocultación para perseguirlo... y consiguió seguirlo -disfrazado el Replicante de un joven noble, y Naëris de un jovial gnomo-, hasta que llegando al cruce entre Trader's Way, Suldown Street, High Road, Bazaar Street y El Mercado, el Replicante se escabulló dentro de la masa de gente que entraba y salía del lugar de comercio, gente que se desplazaba hacia sus casas a la hora de la comida o ultimaba las compras. Tratando de averiguar su paradero, la masa se convirtió en la aliada de Martell. Desistiendo, el elfo crepuscular y su sensibilidad a la luz le hicieron regresar pronto a la Posada, indicando que, efectivamente, la criatura se había percatado de su persecución en el cruce indicado, pero a partir de allí podrían investigar si aquel ser no era trigo limpio. Sospechando que podría haber un problema con Bonnie, los compañeros decidieron dejar la Posada al cargo de Wull, y viajaron para una comida tardía (15:30) al Portal Bostezante, vigilando entre las sombras a Bonnie hasta que acabase su turno, para hablar con ella.
Tenían que aclarar lo que ocurría.
CONTINUARÁ
GASTOS DE PERSONAJE:
Naeris -2 Slot Conjuro -Inspiración
Karla -1 Ki -Inspiración
Randy -1 Slot N1
RECORDATORIOS:
Zistro y Lerina tendrían sus Presupuestos el próximo día
Fala investigaría e símbolo árbol-roble-cuerno unicornio para informar con más datos












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