lunes, 15 de abril de 2019

EL RESURGIR DEL DRAGÓN (Crónica 1) - LA SENDA DEL DOLOR - EPISODIO 6

Desde su posición privilegiada, Bukko, Katy y Panit observan un campamento recientemente abandonado en la penumbra de la caverna en suave pendiente, en el que aún brillan las tenues llamas de una moribunda hoguera.
Una elevación rocosa con una meseta se encuentra flanqueada de escalas e imágenes de Azhek y sus símbolos, mientras que sobre la superficie descansa un pebetero ritual con brasas y un altar con un libro ya familiar.
Con un hábil y sigiloso descenso, Katy estudió un vacío campamento barbárico, con la sospecha de que daba cabida a unos 10 individuos. Mientras, Bukko y Panit estudiaban con más detalle los ídolos y la roca de adoración.
De pronto, los aventureros son conscientes que desde la oscuridad desciende un nutrido grupo desde la pendiente, con lo que deciden ocultarse en un área oscura tras un soto subterráneo KATY, medio sumergido en el lago potable ligeramente salado BUKKO, y tras el lecho de roca ritual PANIT. Desde el área más alejada, un nutrido grupo de dos orcos negros, un enano de las colinas, un elfo bastarre, un grantrasgo, un karasu esquivo, un humano con aspecto montaraz, un humano silencioso y embozado, un humano envuelto en togas rituales con aspecto de brujo, y una mujer (Loriel) con rasgos de sacerdotisa.


Discuten con intensidad sobre el fallo de la misión al haber muerto la elegida, confesado por el alma de otro grantrasgo (hermano del presente), los ánimos se calientan hasta que los líderes sectarios con capacidades mágicas deciden discutir un plan de acción sustitutivo, mientras el montaraz se marcha a batir los alrededores, los orcos protegen el acceso, el enano se dispone a arreglar las herramientas de sus compañeros, el humano silencioso y el elfo comen algo, y el grantrasgo revisa las tiendas. En un rato en que los Aventureros se mantienen comunicados a través de los Trucos de Panit, vigilando, Loriel decide sintonizar con Azhek seguida por el servil karasu. Al final, la Diosa revela que la "elegida" sigue viva, así que una nueva reunión informa que el brujo y la Sacerdotisa deben planificar su siguiente paso en privado. Así, los orcos siguen vigilando, los líderes se reclamen en una tienda, y mientras elfo, grantrasgo y enano duermen, el humano silencioso se marcha, sin interés excesivo.
Mientras el karasu duerme montado sobre un barril.
Cuando el tiempo pasa, al quedar dormido un orco, el grupo decide actuar. A pesar de la magia de Panit, el orco despierto muestra ser resistente (Slot N1 y 2 gastados), lo que impacienta a Katy y, en silencio acuchilla de muerte al orco despierto con un golpe doble de espada corta, y antes de que el moribundo pudiese reaccionar, una jabalina de Bukko lo remató. El karasu es alertado del desplome del orco, y se despierta, aunque no se percata de que Katy lo rodea por la espalda tras una de las tiendas, y la muchacha lo empala con ambas espadas en los pulmones, amortiguando su desplome (antes de ello, Panit se había reunido con Katy en las sombras con éxito, mientras planeaban el curso de acción, para tener a los orcos a tiro de su fallida magia).
En su ambición, Katy se lanza contra el grantrasgo con ambas espadas por delante mientras Bukko avanza contra el orco dormido y lo desarma.
Pero en esta ocasión el malherido grantrasgo da la voz de alarma, y todos se disponen al combate. Mientras Bukko castiga sin piedad al orco, Katy huye acuchillando a sus enemigos y Panit de nuevo lanza magia sin éxito sobre sus enemigos, atrapado su poder por un contraconjuro del brujo, al tiempo que la sacerdotisa trata de paralizar a Katy con su poder e intenta que se rindan.
Aunque Panit bombardea con proyectiles mágicos a sus enemigos, éstos intentan apretarla, además de amenazar con ilusiones sin éxito a Katy y a la Mida con magia de fuego.
Finalmente, de nuevo la magia paralizante no mella la voluntad de Panit, aunque sí el fuego del brujo, evitado en parte por la Mida con su agilidad, al tiempo que Katy termina con la vida del grantrasgo de un dagazo distante.
Antes de que Katy avance, Bukko se adelanta, cuando el enano inmoviliza a Panit y un rayo mágico apenas evitado sacude a Maga y Paladín, dañando más seriamente al enano. Una vez más la sacerdotisa trata de instar a la rendición sin y con magia al grupo, cuando un intento de maldición sacerdotal intenta someter a Panit sin éxito, pasando a una acción más directa con un apaleo a mazazos de los esbirros, dejando a la Mida dolorosamente inconsciente. Aunque el enano finalmente es sometido, quedando sólo los líderes y el elfo, y los dos escabullidos de batida en el exterior, Katy cae inconsciente de un ballestazo del mago, y en ese momento Loriel trata de poner orden deteniendo la lucha y razonando (bajo su punto de vista) con Bukko.
Curando a Katy para que escuche sus palabras, Loriel expone que todo ese proceso de sufrimiento es un sendero hacia el aprendizaje y la iluminación, a pesar del rechazo de Katy (cuya caja ahora chisporrotea como una pequeña nube de estrellas rojas y emite destellos) para liberar la vida de la mujer gracias a su origen especial de sufrimiento y padecimientos desde su infancia. La secta pide a Katy que se les una y así alcance el conocimiento que le dará la llave de su libertad total, y acompañe a todos camino al Vajra a encontrar el destino de este viaje, del cual Laurel sabe que alguien cercano a Katy ya había establecido la base.
CONTINUARÁ

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