Hace 30 (o quizá 35) años, los
Héroes de AnderVille dejaron una profunda huella en su generación.
Algunos se quedaron para labrarse un
futuro en su comunidad, como Rando Lothar, Comandante de la Guardia de Ander (bajo las órdenes del Capitán Preston Sulliver
-marido de la Alcaldesa Mancy
Moore-),
casado con la sacerdotisa redimida de Tempus Azura.
O también Kirk
"RamaBaja",
actual Artesano Mayor de la Cofradía de Artesanos de la
Calle del Sudor, casado con la posadera Mila "Humo de Roble",
famosa
por los pasteles que más de un problema de peso han estado a punto de causar en
su marido Kirk o Rando.
Otros, como Shail "Brisa
Nocturna", se retiraron más al oeste, lejos de su pasado entre los elfos
de la comunidad del Pabellón Esmeralda o su Templo de Lathander, casado en
secreto con su amante Drow Ha'leen Do'hnastir,
antigua matriarca de la
Ciudadela Drow de Annahereim bajo el Alcázar EverDeath y la Comunidad Enana
ShieldForge del Volcán SilentShroud. En la comunidad de SternTale, la Ciudad-Refugio
del Camino de los comerciantes Alto Castillo, adquirió (bajo beneplácito de
Falk Vilner,
actual Alcalde) los derechos de control de la Compañía de los
Aceros Prestos, la cual supeditó a la actual Compañía de Protección
BrisaNocturna, junto con la fundación del único templo de Lathander en la
ciudad.
En la actualidad, el Bastión
BrisaNocturna es una fuerza de protección y servicios de escolta de viaje que
sirve a SternTale, bajo el auspicio de BrisaNocturna y Do'hnastir, cuyo hijo Naëris
SombraSolar se ha convertido en un reputado miembro de la comunidad junto a sus
padres.
(Naëris SombraSolar BrisaNocturna - Elfo Crepuscular - Hijo de Shail y Ha'Leen)
Por su parte, honrando el pasado de
su madre Azura y el prestigio de su padre Rando, Randy Lothar ingresó en la
Orden de Tempus (recién fundada en AnderVille para fortificar la protección de
la ahora en expansión Villa con más de 2000 almas en su haber, lejos ya de los
apenas 500 habitantes del pasado. Su orgulloso linaje (y recio carácter de sus
bravos padres) la han convertido en una mujer dura, con tendencia a ser
pendenciera en ocasiones, para lo que sus progenitores en más de una ocasión
han sufrido por la educación de su guerrillera hija.
(Randy Lothar, hija de Azura y Rando)
Y, sorprendentemente, merced al
apoyo incondicional de los Héroes de AnderVille, algunos miembros de la
comunidad han comenzado a seguir el ejemplo de sus historias de justicia y
honor, como es el caso de Karla Moore, hija de Mancy y Preston, aunque, a pesar
de su sentido de la ley y la verdad es tan firme como el de sus padres, sintió
que su camino en la lucha pasaba por una senda diferente en entender el combate
como una filosofía para un fin, y no una simple herramienta para prevalecer en
la lucha.
(Karla Moore, hija de Mancy y Preston)
Así, la relación entre Karla y
Randy, como muchachas de una edad similar, viviendo con la leyenda en el
recuerdo... o en la propia casa, forjaron una buena amistad, en la que la hija
de la alcaldesa descubrió una rama bélica de Tempus con extrañas técnicas de
lucha en las que las palabras "Tu arma es Todo lo que Existe"
formaban parte de un credo particular de desarrollo personal, la cual se convirtió
en la aspiración que había buscado para sí misma.
En el tiempo en que las niñas se
convertían en jovencitas, y después en mujeres casi adultas, Kirk y Rando a
menudo viajaron a SternTale para conocer el destino de Shail, y junto a ellos
llevaron a sus pequeñas, a quienes, desde que fueron bebes, Naëris fue
conociendo con el paso del tiempo. Así, mientras el joven elfo de rasgos
extraños alcanzaba los 40 años de edad, las niñas apenas contaban la mitad de
ese tiempo de vida, pero, sin embargo, la madurez de las chicas se mostró mucho
más afianzada que el carácter más volátil de su "primo lejano"...
pues ya que Kirk y Rando lo llamaban "sobrino", tenían que bregar con
esa extraña fuente de afecto de un padre y otro "tío" adoptivo.
Con el paso de los años, mientras la
edad de las jóvenes las convertía en mujeres al borde de explotar sus
capacidades con un deseo incontenible, un día el Emporio BrisaNocturna se vio
en la posibilidad de entrar en contacto con una de las ciudades más importantes
al sudoeste de SternTale, mediante una vieja conocida de Falk Vilner que había
emigrado en pos de mejores oportunidades, precisamente, a un lugar conocido
como AguaProfunda, una de las ciudades más importantes de todo el oeste del
continente.
Hennefer StormTrooper, consolidada
en el comercio de Primicias Bélicas StormTrooper, precisaba de materiales para
tratar las armas que sólo se extraían de las montañas al norte de SternTale,
las cuales otorgaban cierta cualidad estética muy apreciada por compradores
exigentes con poseer armas o armaduras "exclusivas" por su aspecto
pintoresco.
Así pues, cuando el matrimonio
Shail-Ha'leen decidió que su hijo de 40 años Naëris podría hacerse cargo de una
responsabilidad como era escoltar un cargamento de bienes desde SternTale hasta
AguaProfunda, quiso la casualidad -y los contactos cercanos- que Karla Moore y
Randy Lothar estuviesen al corriente de lo que acontecía. Gracias a su
insistencia en ver mundo, las muchachas se unieron a la comitiva BrisaNocturna
junto a Naëris SombraSolar BrisaNocturna...
...y
así comenzó su periplo hacia AguaProfunda.
Los 18 largos días de camino,
atravesando más de 850 km de distancia en una trayectoria oeste y después sur,
el camino Alto Castillo dirección Oeste les llevó a atravesar el asentamiento
de los La Llamada del Cuerno, la Villa de Yartar, para después girar hacia el
Sur en la comunidad del Jabalí Triple, donde el Camino Largo fue una ruta más
transitada y segura, pasando PuenteOeste, AlerceRojo, Amphail y Rassalantar...
hasta por fin, ya en el horizonte, junto a la fresca brisa del mar... hallar la
gigantesca urbe costera de AguaProfunda.
Descendiendo por Alto Camino, la
caravana de agotados viajeros se percató de la impresionante extensión de la
ciudad, en la cual AnderVille habría cabido prácticamente en la mitad este del
distrito más cercano a la muralla que tenían ante ellos.
No sólo se quedaron fascinados por
la enormidad de la urbe llena de sonido de fondo y abarrotada de edificaciones.
También se quedaron atónitos al observar el trasiego a una hora tan temprana de
viajeros tan sólo en el acceso Norte de la ciudad.
Llegando a las grandes murallas, los
aventureros se encontraron con un minucioso registro de actividad entrante y
saliente por parte de un cuerpo de guardia que solicitaba permiso de residencia
permanente a la ciudad, y a quienes -como ellos- no lo poseían, se les
consultaba su motivo de visita (negocios, en su caso), y se les entregaba un
papiro lacrado con el Sello de Los Señores de AguaProfunda: Las Leyes de la
Ciudad.
La mujer soldado que atendió a los
compañeros (mientras el grupo viajaba en solitario, Naëris dejaba su aspecto de
mestizo Elfo del Bosque-Elfo Drow al descubierto; pero cuando observaban
viajeros en la lejanía o iban a pasar por una población, se enfundaba un
sombrero que enmascaraba sus extraños rasgos, suavizándolos hasta algo parecido
a la pureza de su padre) les indicó las señas básicas para moverse por la
ciudad, tras ser consultada al respecto de lugares de descanso y el área donde
se encontraba el destino de la carga: Primicias StormTrooper en el Distrito
Comercial, recorriendo la Carretera Alta, desviándose hacia la Calle Caracol,
hasta encontrar un cruce dirección este por el Camino del Adivino, y allí
hallarían el negocio de Hennefer.
Deseando buena mañana a los viajeros,
los guardias multirraciales que protegían las puertas les cedieron el paso,
indicando que debían continuar para poder atender a los viajeros que llegaban
tras ellos.
Desde ese momento, los tres
compañeros quedaron absolutamente fascinados con los contrastes hallados en la
ciudad. Los primeros trescientos metros entre la muralla exterior y una segunda
interior fueron un encuentro con el área más deprimida y lamentable que la
ciudad podía ofrecer, llena de despojos vivientes, cuya única vía de
subsistencia eran las lamentables voces rogando limosna.

Sin embargo, al cruzar la segunda
muralla, el grupo fue consciente del abismal cambio al hallar las ordenadas
estructuras de los edificios urbanos, la mayoría de las cuales no bajaba de una
planta baja y una primera planta. Las calles adoquinadas y limpias eran
transitadas por diversas razas humanóides, vigiladas con atención por la misma
protección a las puertas de las murallas, y siendo de día no se apreciaba con
exactitud, pero se encontraban cercadas por postes a iguales distancias que,
como explicó Naëris, el alcalde de Stern Tale Falk Vilner había proporcionado
la misma infraestructura a la ciudad para iluminarla por las noches,
prescindiendo de antorchas y lámparas de aceite. Carruajes aquí y allá, y
ciudadanos elegantes se movían, concediendo una densidad de población única,
casi abrumadora.

Y, de pronto, en un griterío
infantil, varios pequeños junto con algunos medianos señalaban al cielo. Allí,
jinetes montados en inmensas bestias aladas (Grifos) recorrían los cielos
vigilando la tierra. Elegantes monturas y jinetes se encargaban de una
protección totalmente desconocida en ninguno de los hogares de los recién
llegados.
Cuando continuaban su viaje, un
pelotón de soldados con aspecto más profesional que aquellos vigilantes que
recorrían con la librea, escudo y tabardo de la ciudad las calles, se abrían
paso entre la gente, cediendo camino a una dama de exquisitas vestiduras, quien
parecía ajena a su alrededor, al verse completamente arropada por sus
protectores. Se notaba en toda regla que no sólo era una persona pudiente, sino
que disponía de su propia seguridad privada, al margen de la que la ciudad
ofrecía.
El camino continuaba con muestras
fascinantes de todo lo que el lugar ofrecía, así como sus habitantes de lo más
variopinto. La curiosidad por observar el pulso de la ciudad llevaba al grupo a
percatarse de que los ciudadanos no sólo no portaban como norma común armas o
armaduras, sino que se servían de forma eficaz de la guardia de AguaProfunda
para consultar asuntos relevantes a la propia ciudad. De vez en cuando, algún
ciudadano se acercaba a un vigilante para hacer alguna pregunta, ante lo cual
era ayudado de forma diligente.

Otra muestra del alcance plural de
aquella ciudad era observar como miembros de distintas congregaciones...
algunas de no muy saludable reputación entre las razas del Reino de Alto
Castillo... podían viajar seguras por doquier. Con ello, Randy pudo observar no
sólo algún que otro representante de Lathander o Tempus... sino que Naëris le
señaló con media sonrisa a un hombre con el tabardo oscuro de Loviatar, Señor
del Dolor, Talos, Amo de las Tormentas, o Malar, Maestro de la Caza. Aquella
visión perturbó a la sacerdotisa de Tempus, pero decidió atender al sentido
común y percibir junto a su compañero que, al parecer, aunque sus credos eran
aceptados, las miradas de la Guardia pasaban con más tiempo y atención por esos
creyentes que por el resto de la gente, pendientes de cualquier actividad
sospechosa.

En la continuación del camino, aún
hacia el sudoeste, pero bien visible, los compañeros fueron testigos de la
presencia de una construcción... que más se asemejaba a una persona tumbada con
una mano en alto, sosteniendo una esfera. Tan apabullados se encontraron que no
dudaron en consultar a una anciana por la calle, para que les informase de
aquella maravilla. Solícita, la mujer les explicó que se trataba del Captura
Dioses, una de las Estatuas Vivientes que protegían AguaProfunda en tiempo de
necesidad. Llegado el momento, se activaban para acabar con los enemigos...
pero que ella recordase, ya su tatarabuela hablaba de ellas no recordando
haberlas visto moverse. La señora, muy interesada en la charla con visitantes
de la ciudad, comentó que la estatua se encontraba al norte de El Mercado, el
lugar donde se movían con más rapidez mercancías al cabo del día (dada la
apariencia de comerciantes de los viajeros). Allí se podía alquilar un espacio
para tenderetes... pero también había oído que se traficaba con droga... según
le había contado uno de sus nietos.
Despidiéndose de la amable
septuagenaria, los herederos de AnderVille continuaron su periplo, pero fueron
sorprendidos unas decenas de metros más adelante con una escena bastante
curiosa: la persecución de un hombre algo maltrecho y en deplorables
condiciones de higiene y vestimenta, que huía de lo que parecía -por fin- la
entrada Este de El Mercado (lo que ya suponía haber recorrido 2100 metros desde
la entrada inicial), perseguido por varios hombres que llamaban a la Guardia,
acusándolo de ladrón. Con unas ropas bajo el brazo, el hombre fue interceptado
de pronto por un cerco de cuatro Guardias y un oficial, cayendo al suelo por el
placaje de uno de ellos. Retenido, sus perseguidores hubieron de ser contenidos
para evitar convertir la persecución en un linchamiento, hasta que se
personasen en el lugar los responsables de justicia. Finalmente, poco después,
un caballero de cabello comenzando a peinar canas vestido con una toga oscura y
un símbolo con el escudo de AguaProfunda, junto con un hombre más joven y
delgado a su lado (Magistrado y Secretario, según parecía) se personaron en el
lugar del crimen, congregando poco a poco a una multitud de curiosos en
silencio.

Escuchando los testimonios de
acusado, acusadores, guardia y testigos, el Magistrado resolvió aplicar el
Artículo IV, Apartado 8 de la Ley de AguaProfunda. Sin embargo, a la vista de
la situación, y sobre todo del hecho de que el acusado había alegado necesitar
la ropa para él y su hijo, y no poseer trabajo o bienes con qué adquirirla para
protegerse del inminente invierno (ya que el Otoño ya había comenzado), Naëris
decidió interceder. Tratando de llegar a un acuerdo, él, Karla y Randy
resolvieron compensar al tendero por las prendas y las pérdidas de desatender
su negocio mientras perseguía al ladrón, además de hacerse cargo de ofrecer un
trabajo al acusado, por lo que el Magistrado, reuniéndose de nuevo con el
acusador, resolvió ceder a la oferta de BrisaNocturna, con lo que la justicia
se desentendía del acusado, tras la compensación... hasta un próximo crimen, si
es que se daba.
(Wull Arknor)
El acusado, llamado Wull Arknor,
agradeció con múltiples elogios a sus salvadores su condescendencia, y
consintió en servirles de guía en la ciudad, además de contestar a sus
preguntas sobre los motivos del robo: efectivamente, llevaba mucho tiempo sin
trabajo y había sido desahuciado. Ahora su hijo también dependía de él para
sobrevivir en las calles, y necesitaba la ropa para protegerse de lo más crudo
del frío.

Gracias a la ayuda de Wull, quien se
mostraba esquivo con la ciudadanía, tratando de ocultarse entre la gente o
pasar desapercibido, la comitiva adelantó en tiempo. Dejando atrás
aglomeraciones como El Mercado, o maravillas arquitectónicas a la vista -incluso
desde lejos- como la Corte del Cerrojo de la Colina, su llegada a Primicias
Bélicas StormTrooper, a 150 metros al este del cruce entre la Calle del Caracol
y el Camino del Adivino. Agradecida por su visita, Hennefer -la dueña del
negocio, principal diseñadora y fabricante de sus productos- indicó que,
mientras Naëris se encontrase por la ciudad sería bienvenido en su factoría
además de su casa. Alguien con el beneplácito de Falk Vilner, además de ser
hijo de un inversor poderoso de SternTale como era su padre Shail, tenía las
puertas abiertas de su hogar.

Agradeciendo la deferencia,
presentando a Karla y Randy a la hacendosa Hennefer -quien, por cierto,
preguntó con suspicacia por Wull, aunque se tranquilizó al saber que estaba al
servicio de Naëris, aunque le advirtió de las posibles consecuencias de acoger
a alguien de las calles que podría traicionarlos en cualquier momento-, y
después continuaron su camino. Deseaban saber dónde se encontraba la guarida de
Wull donde se encontraba su hijo... sobre todo para ver si la historia era
cierta.
(Otoño en AguaProfunda)
Después de un camino que había
llevado atravesar más de 5km cruzando prácticamente toda la ciudad de punta a
punta, Wull desvió el paso de sus acompañantes hacia el Distrito de los
Muelles: un lugar de gente dura, trabajadora... y a veces mal encarada. Allí,
calles atestadas de habitantes de toda índole -incluso razas poco habituales
como algún que otro trasgo, grantrasgo, osgo u orco- podían verse con más
frecuencia como mano de obra fuerte... o matones... como pudo atestiguar Randy
cuando, al cruzar su mirada con un orco, éste se la devolvió con fiereza,
haciendo a la chica agachar el rostro con prudencia... quizá en otra ocasión.
Wull advirtió que retar a alguien aquí con miradas o actitudes agresivas podía
resultar peligroso, así que lo mejor era caminar cada uno a lo suyo, y no
buscar pelea innecesaria.
Finalmente, antes de llegar al cruce
oeste de las Calles Pescado y Muelle, Wull acercó a sus acompañantes hasta un
enorme almacén abandonado junto a la orilla, entre dos pasarelas marítimas.
Allí, activando un mecanismo sencillo que abría una plancha de madera camuflada
en la pared exterior, permitió el paso a los aventureros.
Cuando éstos entraron en el gran
edificio, sintieron como el peso de la pobreza y la necesidad los abofeteaba al
ver el espectáculo: un lugar abandonado, salvo por las viejas columnas que
sostenían el techo y algunas pasarelas bordeando los muros externos, donde se
apilaba chatarra, basura y objetos apenas útiles, y más al interior se
encontraban una docena de tiendas aproximada, sirviendo de hogares improvisados
a habitantes de lo más variopinto en edad, sexo... o raza. Con la llegada de
Wull y su "séquito", un nutrido grupo de mal encarados (incluyendo a
un orco, un par de medianos, un grantrasgo y cuatro humanos) armados con mazas
viejas, petos desgastados de cuero y rodelas algo oxidadas (la apariencia de
las armas era más bien improvisada) cerraron el paso a los recién llegados.
Wull detuvo la actitud hostil de sus compañeros, explicando su relación con
Karla, Naëris y Randy. Algo más tranquilos -sin dejar de observar a los
extraños-, preguntaron cómo había ido el "negocio" a Wull, a lo que
éste explicó lo sucedido, incluyendo que sólo había obtenido algo de ropa para
él y su hijo. Reconfortándolo, los vigilantes de la comunidad de desahuciados
lo dejó en paz, y siguió con sus asuntos. Wull se reunió con su hijo,
entregándole la ropa, para después volver con el grupo.
Respondiendo a las preguntas de sus
acompañantes, Wull comentó que esta comunidad oculta tenía el mismo destino: la
falta de trabajo y recursos para sobrevivir, que los obligó a unirse para
protegerse unos a otros. Conseguían trabajos esporádicos, como
"espionaje" -ojos y oídos eventuales-, mensajeros o trabajo duro de transporte
para subsistir, pero nada que les permitiese salir permanentemente adelante.
Uno de sus miembros, un gnomo llamado "Lucky" Lang -cuyo
impronunciable nombre real, que la mayoría ya se negaba a usar, era
Langlackaridus Dargersethirahd- era el encargado de hacer las posibles
reparaciones del material desechado y recogido de las calles para servir de
alguna utilidad a la gente de la comunidad. En efecto, un gnomo se encontraba
en un área apartada del edificio trabajando afanosamente rodeado de chatarra,
tratando de convertirla en herramientas útiles con más o menos éxito,
refunfuñando de vez en cuando y pidiendo ayuda o suministros siempre que los
necesitaba a los niños que lo rodeaban observando su trabajo con curiosidad.

Apiadados por la situación de la
comunidad, Naëris y Karla explicaron que tenían contactos en el norte
(SternTale y AnderVille) entre sus comunidades de trabajo, y quizá -ya que
tenían planes de establecerse por un tiempo en AguaProfunda- podrían echar una
mano a esta gente y ofrecerle trabajo. Y quizá, con el tiempo, ayudarles a
trasladarse al nordeste, al Condado de Andervelius, donde es posible que su
futuro fuese más prometedor que aquí. Emocionado por la oferta, de pronto el
rostro de Wull cambió, estudiando con atención a sus salvadores, llevándolos a
un lado. Solicitando que le mostrasen las muñecas sin explicación, Karla y
Randy lo hicieron, pero Naëris se negó a ello. Con una mirada de sospecha, el
hombre se apartó del extraño elfo para conversar con las dos mujeres,
explicándoles que su pregunta se debía a que podrían ser agentes de alguna
organización encubierta que buscase causar problemas a la comunidad. Y ya que
él había pertenecido a una, era receloso con las verdaderas intenciones de
nadie que se ofreciese a ayudarlo sin pedir demasiado a cambio, sobre todo con
ofertas tan generosas. Al interesarse por la sospecha de Wull, éste les enseñó
una muñeca, en la que aparecía un tatuaje extraño deformado con una quemadura,
que aparentaba ser una parte de un extraño "sol". Entonces, Wull confesó
que se trataba de la Cofradía de Xanathar, y él era un fugitivo de la misma. Al
escuchar la explicación del hombre, Naëris decidió claudicar a enseñar sus
muñecas para indicar que confiaba en su palabra y quería que el hombre hiciese
lo propio. Entonces Wull explicó que no sólo era un desahuciado, sino un hombre
buscado por la Cofradía a la que había traicionado. Ésta lo castigó, pero él
logró escapar y vivir en el anonimato junto a su hijo, aunque constantemente
miraba por encima del hombro desde entonces, aterrado por su destino. También
explicó que había sido algo más que un mensajero para la Cofradía... se
encargaba de hacer desaparecer pruebas... cadáveres... de los asesinatos, y en
alguna ocasión también había espiado... y matado... para ellos, de lo cual se
arrepentía profundamente. Temía a la Cofradía por sus métodos nada discretos y
brutales... pero también advertía a los aventureros de otra organización mucho
más peligrosa por lo desconocido en la ciudad. El hecho incluso de comentarla
con las autoridades a menudo no llevaba a ninguna parte. Se trataba de la Red
Negra, un grupo bien organizado y secreto que operaba siempre lejos de la
mirada de la justicia.

Traficantes de esclavos, armas e
información, en la ciudad sólo eran reconocidos como honrados emisarios del Mar
de la Luna desde las Tierras de los Valles, desvinculados de cualquier relación
con el Alcázar Zhentil... y eso los convertía en más peligrosos, porque incluso
se encontraban en buenas relaciones con los Señores de AguaProfunda en cuanto a
comercio y respeto por la ley.
Sorprendido por la historia de Wull,
Naëris indicó que se ocuparía personalmente de, en un futuro cercano, tratar de
trasladar al hombre y su hijo hasta SternTale, donde ofrecerle trabajo, para
hacer que desapareciese definitivamente de allí, poniéndose a salvo con su
hijo. Wull, profundamente agradecido, a pesar de su reticencia, indicó que
quizá desearían hospedarse en algún lugar donde descansar. Después de comentar
varios lugares del distrito de los muelles que no agradaban por la fama que
tenían, y preguntando sobre las expectativas del grupo a la hora de
"forjarse un nombre", Wull resolvió guiarlos hacia el Portal
Bostezante.
Así, tomando la ruta nordeste por el
Callejón del Derroche, Wull conducía al grupo, cuando en la esquina con la
Calle Belnimbra, un estruendo de un carro desbocado junto a graves gritos de
ayuda y cuidado hizo a Randy apartarse de la trayectoria de un salto, mientras que
Karla arrojaba a Wull contra una pared para apartarlo del impacto, a la vez que
lanzaba una patada de empujón a Naëris, quien había sido sorprendido por el incidente,
incapaz de reaccionar. Por suerte, junto al empujón del pie, Karla realizó una pirueta
que la apartó del atropello, a la vez que Naëris caía al suelo con la espalda algo
dolorida. Pasando como una exhalación junto a ellos, el carruaje terminó estrellándose
en la esquina del Carril CapaRoja, perseguido de lejos por una pareja de robustos
y canosos enanos.
(La Ley en AguaProfunda)
Acercándose al suceso, y viendo que el
carro transportaba armas de exquisita manufactura enana, Randy se percató de que
algunos curiosos se acercaban al carro derribado con intenciones poco claras, así
que, decidida a no permitir un robo oportunista, impuso su presencia junto al accidente,
alejando con voz firme y amenazadora a cuantos intentasen un robo imprudente al
percatarse del accidente. Aunque Wull procuró pasar desapercibido tras sus nuevos
contratadores, Naëris y Karla se acercaron al lugar de los hechos para echar una
mano. Gracias a ello, pasado un rato, los enanos lograron recuperar el control de
sus pobres caballos derribados junto al carro, levantándolo hasta enderezarlo. Mientras
tanto, la guardia de la ciudad se acercó al lugar de los hechos, cercando la zona,
ayudando a su vez a recobrar el orden en la creciente muchedumbre de curiosos, así
como enderezar el vagón y recuperar la normalidad. Aunque uno de los guardias agradeció
la actitud protectora de Randy como "vigilancia privada" del carro, al
saber que sólo era una testigo preocupada por la justicia, el vigilante le lanzó
un guiño sarcástico de que, a pesar de su valor, lo mejor era dejar a la guardia
hacer su trabajo para evitar daños ajenos al accidente -palabras pronunciadas sin
amenaza alguna, sino como obra de su deber-, salvo que quisiese convertirse en una
auténtica heroína al servicio de la ley, presentando una solicitud formal para unirse
a la Guardia de la Ciudad en la Corte del Cerrojo de la Colina, donde estarían encantados
de atender su petición.

Los dos enanos que recobraron toda su
mercancía y su vagón se acercaron a agradecer a Randy y sus compañeros los servicios
prestados, presentándose como Ronn y Auram Gorkak, del Martillo de Gorkak, una empresa
enana de fabricación de armas y armaduras. Por los servicios prestados, recompensaron
a los aventureros con unas monedas de oro y un anillo con el sello Gorkak (una G
sobre un Yunque con una Llama de fondo), que permitiría a sus inesperados ayudantes
obtener bienes de su negocio a un 20% de descuento durante la semana en la que se
hospedasen en la Posada de Gondalim (Distrito del Comercio). Al preguntar por el
accidente -tanto la guardia como los aventureros-, los enanos sólo pudieron decir
que los caballos se habían asustado por un extraño ruido proveniente de la esquina
entre Belnimbra y Sakiir, como algo que reventaba sin motivo. Mientras parte de
la guardia se marchaba para investigar, las especulaciones de los Gorkak pasaron
por un posible intento de robo con maniobra de distracción, aunque dado el resultado,
lo más probable es que fuese simplemente un accidente, ya que una ciudad tan enorme
estaba llena de ruidos molestos para los animales por todas partes.
Decidiendo que el grupo iba a aceptar
la oferta de los Gorkak, adquiriendo algunos pertrechos más "comunes"
que éstos les ofrecieron -no artesanía exclusiva enana, pero sí armas y armaduras
de manufactura excelente para el propósito buscado-, el trío de amigos se despidió
de los enanos.
Cuando se hubieron recuperado del incidente,
a pesar de la dolorida espalda de Naëris, Wull volvió a acercarse a ellos. Tras
preocuparse por la salud del elfo, y dando las gracias a Karla, guió sus pasos finalmente
-después de recorrer más de 1km, dejada atrás la comunidad del guía- hasta las puertas
de...
...El Portal Bostezante.
CONTINUARÁ
P.D.: Esta Sesión se ha podido realizar gracias al uso de Roll20 y Dungeon20. Los Resúmenes Preview de las Sesiones publicadas en el Blog pueden consultarse en
https://dungeon20.com/games/dnd-5/campaigns/4486-waterdeep-y-el-refugio-de-las-conspiraciones-oscuras
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