jueves, 28 de noviembre de 2019

D&D 5ed - AguaProfunda - El Refugio de las Conspiraciones Oscuras - Sesión 1 - Maravillas y Secretos


Hace 30 (o quizá 35) años, los Héroes de AnderVille dejaron una profunda huella en su generación.
Algunos se quedaron para labrarse un futuro en su comunidad, como Rando Lothar, Comandante de la Guardia de Ander (bajo las órdenes del Capitán Preston Sulliver
-marido de la Alcaldesa Mancy Moore-),
casado con la sacerdotisa redimida de Tempus Azura.
O también Kirk "RamaBaja",
actual Artesano Mayor de la Cofradía de Artesanos de la Calle del Sudor, casado con la posadera Mila "Humo de Roble",
famosa por los pasteles que más de un problema de peso han estado a punto de causar en su marido Kirk o Rando.

Otros, como Shail "Brisa Nocturna", se retiraron más al oeste, lejos de su pasado entre los elfos de la comunidad del Pabellón Esmeralda o su Templo de Lathander, casado en secreto con su amante Drow Ha'leen Do'hnastir,
antigua matriarca de la Ciudadela Drow de Annahereim bajo el Alcázar EverDeath y la Comunidad Enana ShieldForge del Volcán SilentShroud. En la comunidad de SternTale, la Ciudad-Refugio del Camino de los comerciantes Alto Castillo, adquirió (bajo beneplácito de Falk Vilner,
actual Alcalde) los derechos de control de la Compañía de los Aceros Prestos, la cual supeditó a la actual Compañía de Protección BrisaNocturna, junto con la fundación del único templo de Lathander en la ciudad.

En la actualidad, el Bastión BrisaNocturna es una fuerza de protección y servicios de escolta de viaje que sirve a SternTale, bajo el auspicio de BrisaNocturna y Do'hnastir, cuyo hijo Naëris SombraSolar se ha convertido en un reputado miembro de la comunidad junto a sus padres.
(Naëris SombraSolar BrisaNocturna - Elfo Crepuscular - Hijo de Shail y Ha'Leen)
Por su parte, honrando el pasado de su madre Azura y el prestigio de su padre Rando, Randy Lothar ingresó en la Orden de Tempus (recién fundada en AnderVille para fortificar la protección de la ahora en expansión Villa con más de 2000 almas en su haber, lejos ya de los apenas 500 habitantes del pasado. Su orgulloso linaje (y recio carácter de sus bravos padres) la han convertido en una mujer dura, con tendencia a ser pendenciera en ocasiones, para lo que sus progenitores en más de una ocasión han sufrido por la educación de su guerrillera hija.
(Randy Lothar, hija de Azura y Rando)
Y, sorprendentemente, merced al apoyo incondicional de los Héroes de AnderVille, algunos miembros de la comunidad han comenzado a seguir el ejemplo de sus historias de justicia y honor, como es el caso de Karla Moore, hija de Mancy y Preston, aunque, a pesar de su sentido de la ley y la verdad es tan firme como el de sus padres, sintió que su camino en la lucha pasaba por una senda diferente en entender el combate como una filosofía para un fin, y no una simple herramienta para prevalecer en la lucha.
(Karla Moore, hija de Mancy y Preston)
Así, la relación entre Karla y Randy, como muchachas de una edad similar, viviendo con la leyenda en el recuerdo... o en la propia casa, forjaron una buena amistad, en la que la hija de la alcaldesa descubrió una rama bélica de Tempus con extrañas técnicas de lucha en las que las palabras "Tu arma es Todo lo que Existe" formaban parte de un credo particular de desarrollo personal, la cual se convirtió en la aspiración que había buscado para sí misma.

En el tiempo en que las niñas se convertían en jovencitas, y después en mujeres casi adultas, Kirk y Rando a menudo viajaron a SternTale para conocer el destino de Shail, y junto a ellos llevaron a sus pequeñas, a quienes, desde que fueron bebes, Naëris fue conociendo con el paso del tiempo. Así, mientras el joven elfo de rasgos extraños alcanzaba los 40 años de edad, las niñas apenas contaban la mitad de ese tiempo de vida, pero, sin embargo, la madurez de las chicas se mostró mucho más afianzada que el carácter más volátil de su "primo lejano"... pues ya que Kirk y Rando lo llamaban "sobrino", tenían que bregar con esa extraña fuente de afecto de un padre y otro "tío" adoptivo.

Con el paso de los años, mientras la edad de las jóvenes las convertía en mujeres al borde de explotar sus capacidades con un deseo incontenible, un día el Emporio BrisaNocturna se vio en la posibilidad de entrar en contacto con una de las ciudades más importantes al sudoeste de SternTale, mediante una vieja conocida de Falk Vilner que había emigrado en pos de mejores oportunidades, precisamente, a un lugar conocido como AguaProfunda, una de las ciudades más importantes de todo el oeste del continente.

Hennefer StormTrooper, consolidada en el comercio de Primicias Bélicas StormTrooper, precisaba de materiales para tratar las armas que sólo se extraían de las montañas al norte de SternTale, las cuales otorgaban cierta cualidad estética muy apreciada por compradores exigentes con poseer armas o armaduras "exclusivas" por su aspecto pintoresco.

Así pues, cuando el matrimonio Shail-Ha'leen decidió que su hijo de 40 años Naëris podría hacerse cargo de una responsabilidad como era escoltar un cargamento de bienes desde SternTale hasta AguaProfunda, quiso la casualidad -y los contactos cercanos- que Karla Moore y Randy Lothar estuviesen al corriente de lo que acontecía. Gracias a su insistencia en ver mundo, las muchachas se unieron a la comitiva BrisaNocturna junto a Naëris SombraSolar BrisaNocturna...

...y así comenzó su periplo hacia AguaProfunda.
Los 18 largos días de camino, atravesando más de 850 km de distancia en una trayectoria oeste y después sur, el camino Alto Castillo dirección Oeste les llevó a atravesar el asentamiento de los La Llamada del Cuerno, la Villa de Yartar, para después girar hacia el Sur en la comunidad del Jabalí Triple, donde el Camino Largo fue una ruta más transitada y segura, pasando PuenteOeste, AlerceRojo, Amphail y Rassalantar... hasta por fin, ya en el horizonte, junto a la fresca brisa del mar... hallar la gigantesca urbe costera de AguaProfunda.

Descendiendo por Alto Camino, la caravana de agotados viajeros se percató de la impresionante extensión de la ciudad, en la cual AnderVille habría cabido prácticamente en la mitad este del distrito más cercano a la muralla que tenían ante ellos.

No sólo se quedaron fascinados por la enormidad de la urbe llena de sonido de fondo y abarrotada de edificaciones. También se quedaron atónitos al observar el trasiego a una hora tan temprana de viajeros tan sólo en el acceso Norte de la ciudad.
Llegando a las grandes murallas, los aventureros se encontraron con un minucioso registro de actividad entrante y saliente por parte de un cuerpo de guardia que solicitaba permiso de residencia permanente a la ciudad, y a quienes -como ellos- no lo poseían, se les consultaba su motivo de visita (negocios, en su caso), y se les entregaba un papiro lacrado con el Sello de Los Señores de AguaProfunda: Las Leyes de la Ciudad.

La mujer soldado que atendió a los compañeros (mientras el grupo viajaba en solitario, Naëris dejaba su aspecto de mestizo Elfo del Bosque-Elfo Drow al descubierto; pero cuando observaban viajeros en la lejanía o iban a pasar por una población, se enfundaba un sombrero que enmascaraba sus extraños rasgos, suavizándolos hasta algo parecido a la pureza de su padre) les indicó las señas básicas para moverse por la ciudad, tras ser consultada al respecto de lugares de descanso y el área donde se encontraba el destino de la carga: Primicias StormTrooper en el Distrito Comercial, recorriendo la Carretera Alta, desviándose hacia la Calle Caracol, hasta encontrar un cruce dirección este por el Camino del Adivino, y allí hallarían el negocio de Hennefer.

Deseando buena mañana a los viajeros, los guardias multirraciales que protegían las puertas les cedieron el paso, indicando que debían continuar para poder atender a los viajeros que llegaban tras ellos.

Desde ese momento, los tres compañeros quedaron absolutamente fascinados con los contrastes hallados en la ciudad. Los primeros trescientos metros entre la muralla exterior y una segunda interior fueron un encuentro con el área más deprimida y lamentable que la ciudad podía ofrecer, llena de despojos vivientes, cuya única vía de subsistencia eran las lamentables voces rogando limosna.
Sin embargo, al cruzar la segunda muralla, el grupo fue consciente del abismal cambio al hallar las ordenadas estructuras de los edificios urbanos, la mayoría de las cuales no bajaba de una planta baja y una primera planta. Las calles adoquinadas y limpias eran transitadas por diversas razas humanóides, vigiladas con atención por la misma protección a las puertas de las murallas, y siendo de día no se apreciaba con exactitud, pero se encontraban cercadas por postes a iguales distancias que, como explicó Naëris, el alcalde de Stern Tale Falk Vilner había proporcionado la misma infraestructura a la ciudad para iluminarla por las noches, prescindiendo de antorchas y lámparas de aceite. Carruajes aquí y allá, y ciudadanos elegantes se movían, concediendo una densidad de población única, casi abrumadora.
Y, de pronto, en un griterío infantil, varios pequeños junto con algunos medianos señalaban al cielo. Allí, jinetes montados en inmensas bestias aladas (Grifos) recorrían los cielos vigilando la tierra. Elegantes monturas y jinetes se encargaban de una protección totalmente desconocida en ninguno de los hogares de los recién llegados.
Cuando continuaban su viaje, un pelotón de soldados con aspecto más profesional que aquellos vigilantes que recorrían con la librea, escudo y tabardo de la ciudad las calles, se abrían paso entre la gente, cediendo camino a una dama de exquisitas vestiduras, quien parecía ajena a su alrededor, al verse completamente arropada por sus protectores. Se notaba en toda regla que no sólo era una persona pudiente, sino que disponía de su propia seguridad privada, al margen de la que la ciudad ofrecía.

El camino continuaba con muestras fascinantes de todo lo que el lugar ofrecía, así como sus habitantes de lo más variopinto. La curiosidad por observar el pulso de la ciudad llevaba al grupo a percatarse de que los ciudadanos no sólo no portaban como norma común armas o armaduras, sino que se servían de forma eficaz de la guardia de AguaProfunda para consultar asuntos relevantes a la propia ciudad. De vez en cuando, algún ciudadano se acercaba a un vigilante para hacer alguna pregunta, ante lo cual era ayudado de forma diligente.
Otra muestra del alcance plural de aquella ciudad era observar como miembros de distintas congregaciones... algunas de no muy saludable reputación entre las razas del Reino de Alto Castillo... podían viajar seguras por doquier. Con ello, Randy pudo observar no sólo algún que otro representante de Lathander o Tempus... sino que Naëris le señaló con media sonrisa a un hombre con el tabardo oscuro de Loviatar, Señor del Dolor, Talos, Amo de las Tormentas, o Malar, Maestro de la Caza. Aquella visión perturbó a la sacerdotisa de Tempus, pero decidió atender al sentido común y percibir junto a su compañero que, al parecer, aunque sus credos eran aceptados, las miradas de la Guardia pasaban con más tiempo y atención por esos creyentes que por el resto de la gente, pendientes de cualquier actividad sospechosa.
En la continuación del camino, aún hacia el sudoeste, pero bien visible, los compañeros fueron testigos de la presencia de una construcción... que más se asemejaba a una persona tumbada con una mano en alto, sosteniendo una esfera. Tan apabullados se encontraron que no dudaron en consultar a una anciana por la calle, para que les informase de aquella maravilla. Solícita, la mujer les explicó que se trataba del Captura Dioses, una de las Estatuas Vivientes que protegían AguaProfunda en tiempo de necesidad. Llegado el momento, se activaban para acabar con los enemigos... pero que ella recordase, ya su tatarabuela hablaba de ellas no recordando haberlas visto moverse. La señora, muy interesada en la charla con visitantes de la ciudad, comentó que la estatua se encontraba al norte de El Mercado, el lugar donde se movían con más rapidez mercancías al cabo del día (dada la apariencia de comerciantes de los viajeros). Allí se podía alquilar un espacio para tenderetes... pero también había oído que se traficaba con droga... según le había contado uno de sus nietos.

Despidiéndose de la amable septuagenaria, los herederos de AnderVille continuaron su periplo, pero fueron sorprendidos unas decenas de metros más adelante con una escena bastante curiosa: la persecución de un hombre algo maltrecho y en deplorables condiciones de higiene y vestimenta, que huía de lo que parecía -por fin- la entrada Este de El Mercado (lo que ya suponía haber recorrido 2100 metros desde la entrada inicial), perseguido por varios hombres que llamaban a la Guardia, acusándolo de ladrón. Con unas ropas bajo el brazo, el hombre fue interceptado de pronto por un cerco de cuatro Guardias y un oficial, cayendo al suelo por el placaje de uno de ellos. Retenido, sus perseguidores hubieron de ser contenidos para evitar convertir la persecución en un linchamiento, hasta que se personasen en el lugar los responsables de justicia. Finalmente, poco después, un caballero de cabello comenzando a peinar canas vestido con una toga oscura y un símbolo con el escudo de AguaProfunda, junto con un hombre más joven y delgado a su lado (Magistrado y Secretario, según parecía) se personaron en el lugar del crimen, congregando poco a poco a una multitud de curiosos en silencio.
Escuchando los testimonios de acusado, acusadores, guardia y testigos, el Magistrado resolvió aplicar el Artículo IV, Apartado 8 de la Ley de AguaProfunda. Sin embargo, a la vista de la situación, y sobre todo del hecho de que el acusado había alegado necesitar la ropa para él y su hijo, y no poseer trabajo o bienes con qué adquirirla para protegerse del inminente invierno (ya que el Otoño ya había comenzado), Naëris decidió interceder. Tratando de llegar a un acuerdo, él, Karla y Randy resolvieron compensar al tendero por las prendas y las pérdidas de desatender su negocio mientras perseguía al ladrón, además de hacerse cargo de ofrecer un trabajo al acusado, por lo que el Magistrado, reuniéndose de nuevo con el acusador, resolvió ceder a la oferta de BrisaNocturna, con lo que la justicia se desentendía del acusado, tras la compensación... hasta un próximo crimen, si es que se daba.
(Wull Arknor)
El acusado, llamado Wull Arknor, agradeció con múltiples elogios a sus salvadores su condescendencia, y consintió en servirles de guía en la ciudad, además de contestar a sus preguntas sobre los motivos del robo: efectivamente, llevaba mucho tiempo sin trabajo y había sido desahuciado. Ahora su hijo también dependía de él para sobrevivir en las calles, y necesitaba la ropa para protegerse de lo más crudo del frío.
Gracias a la ayuda de Wull, quien se mostraba esquivo con la ciudadanía, tratando de ocultarse entre la gente o pasar desapercibido, la comitiva adelantó en tiempo. Dejando atrás aglomeraciones como El Mercado, o maravillas arquitectónicas a la vista -incluso desde lejos- como la Corte del Cerrojo de la Colina, su llegada a Primicias Bélicas StormTrooper, a 150 metros al este del cruce entre la Calle del Caracol y el Camino del Adivino. Agradecida por su visita, Hennefer -la dueña del negocio, principal diseñadora y fabricante de sus productos- indicó que, mientras Naëris se encontrase por la ciudad sería bienvenido en su factoría además de su casa. Alguien con el beneplácito de Falk Vilner, además de ser hijo de un inversor poderoso de SternTale como era su padre Shail, tenía las puertas abiertas de su hogar.
Agradeciendo la deferencia, presentando a Karla y Randy a la hacendosa Hennefer -quien, por cierto, preguntó con suspicacia por Wull, aunque se tranquilizó al saber que estaba al servicio de Naëris, aunque le advirtió de las posibles consecuencias de acoger a alguien de las calles que podría traicionarlos en cualquier momento-, y después continuaron su camino. Deseaban saber dónde se encontraba la guarida de Wull donde se encontraba su hijo... sobre todo para ver si la historia era cierta.
(Otoño en AguaProfunda)
Después de un camino que había llevado atravesar más de 5km cruzando prácticamente toda la ciudad de punta a punta, Wull desvió el paso de sus acompañantes hacia el Distrito de los Muelles: un lugar de gente dura, trabajadora... y a veces mal encarada. Allí, calles atestadas de habitantes de toda índole -incluso razas poco habituales como algún que otro trasgo, grantrasgo, osgo u orco- podían verse con más frecuencia como mano de obra fuerte... o matones... como pudo atestiguar Randy cuando, al cruzar su mirada con un orco, éste se la devolvió con fiereza, haciendo a la chica agachar el rostro con prudencia... quizá en otra ocasión. Wull advirtió que retar a alguien aquí con miradas o actitudes agresivas podía resultar peligroso, así que lo mejor era caminar cada uno a lo suyo, y no buscar pelea innecesaria.

Finalmente, antes de llegar al cruce oeste de las Calles Pescado y Muelle, Wull acercó a sus acompañantes hasta un enorme almacén abandonado junto a la orilla, entre dos pasarelas marítimas. Allí, activando un mecanismo sencillo que abría una plancha de madera camuflada en la pared exterior, permitió el paso a los aventureros.

Cuando éstos entraron en el gran edificio, sintieron como el peso de la pobreza y la necesidad los abofeteaba al ver el espectáculo: un lugar abandonado, salvo por las viejas columnas que sostenían el techo y algunas pasarelas bordeando los muros externos, donde se apilaba chatarra, basura y objetos apenas útiles, y más al interior se encontraban una docena de tiendas aproximada, sirviendo de hogares improvisados a habitantes de lo más variopinto en edad, sexo... o raza. Con la llegada de Wull y su "séquito", un nutrido grupo de mal encarados (incluyendo a un orco, un par de medianos, un grantrasgo y cuatro humanos) armados con mazas viejas, petos desgastados de cuero y rodelas algo oxidadas (la apariencia de las armas era más bien improvisada) cerraron el paso a los recién llegados. Wull detuvo la actitud hostil de sus compañeros, explicando su relación con Karla, Naëris y Randy. Algo más tranquilos -sin dejar de observar a los extraños-, preguntaron cómo había ido el "negocio" a Wull, a lo que éste explicó lo sucedido, incluyendo que sólo había obtenido algo de ropa para él y su hijo. Reconfortándolo, los vigilantes de la comunidad de desahuciados lo dejó en paz, y siguió con sus asuntos. Wull se reunió con su hijo, entregándole la ropa, para después volver con el grupo.

Respondiendo a las preguntas de sus acompañantes, Wull comentó que esta comunidad oculta tenía el mismo destino: la falta de trabajo y recursos para sobrevivir, que los obligó a unirse para protegerse unos a otros. Conseguían trabajos esporádicos, como "espionaje" -ojos y oídos eventuales-, mensajeros o trabajo duro de transporte para subsistir, pero nada que les permitiese salir permanentemente adelante. Uno de sus miembros, un gnomo llamado "Lucky" Lang -cuyo impronunciable nombre real, que la mayoría ya se negaba a usar, era Langlackaridus Dargersethirahd- era el encargado de hacer las posibles reparaciones del material desechado y recogido de las calles para servir de alguna utilidad a la gente de la comunidad. En efecto, un gnomo se encontraba en un área apartada del edificio trabajando afanosamente rodeado de chatarra, tratando de convertirla en herramientas útiles con más o menos éxito, refunfuñando de vez en cuando y pidiendo ayuda o suministros siempre que los necesitaba a los niños que lo rodeaban observando su trabajo con curiosidad.

Apiadados por la situación de la comunidad, Naëris y Karla explicaron que tenían contactos en el norte (SternTale y AnderVille) entre sus comunidades de trabajo, y quizá -ya que tenían planes de establecerse por un tiempo en AguaProfunda- podrían echar una mano a esta gente y ofrecerle trabajo. Y quizá, con el tiempo, ayudarles a trasladarse al nordeste, al Condado de Andervelius, donde es posible que su futuro fuese más prometedor que aquí. Emocionado por la oferta, de pronto el rostro de Wull cambió, estudiando con atención a sus salvadores, llevándolos a un lado. Solicitando que le mostrasen las muñecas sin explicación, Karla y Randy lo hicieron, pero Naëris se negó a ello. Con una mirada de sospecha, el hombre se apartó del extraño elfo para conversar con las dos mujeres, explicándoles que su pregunta se debía a que podrían ser agentes de alguna organización encubierta que buscase causar problemas a la comunidad. Y ya que él había pertenecido a una, era receloso con las verdaderas intenciones de nadie que se ofreciese a ayudarlo sin pedir demasiado a cambio, sobre todo con ofertas tan generosas. Al interesarse por la sospecha de Wull, éste les enseñó una muñeca, en la que aparecía un tatuaje extraño deformado con una quemadura, que aparentaba ser una parte de un extraño "sol". Entonces, Wull confesó que se trataba de la Cofradía de Xanathar, y él era un fugitivo de la misma. Al escuchar la explicación del hombre, Naëris decidió claudicar a enseñar sus muñecas para indicar que confiaba en su palabra y quería que el hombre hiciese lo propio. Entonces Wull explicó que no sólo era un desahuciado, sino un hombre buscado por la Cofradía a la que había traicionado. Ésta lo castigó, pero él logró escapar y vivir en el anonimato junto a su hijo, aunque constantemente miraba por encima del hombro desde entonces, aterrado por su destino. También explicó que había sido algo más que un mensajero para la Cofradía... se encargaba de hacer desaparecer pruebas... cadáveres... de los asesinatos, y en alguna ocasión también había espiado... y matado... para ellos, de lo cual se arrepentía profundamente. Temía a la Cofradía por sus métodos nada discretos y brutales... pero también advertía a los aventureros de otra organización mucho más peligrosa por lo desconocido en la ciudad. El hecho incluso de comentarla con las autoridades a menudo no llevaba a ninguna parte. Se trataba de la Red Negra, un grupo bien organizado y secreto que operaba siempre lejos de la mirada de la justicia.

Traficantes de esclavos, armas e información, en la ciudad sólo eran reconocidos como honrados emisarios del Mar de la Luna desde las Tierras de los Valles, desvinculados de cualquier relación con el Alcázar Zhentil... y eso los convertía en más peligrosos, porque incluso se encontraban en buenas relaciones con los Señores de AguaProfunda en cuanto a comercio y respeto por la ley.

Sorprendido por la historia de Wull, Naëris indicó que se ocuparía personalmente de, en un futuro cercano, tratar de trasladar al hombre y su hijo hasta SternTale, donde ofrecerle trabajo, para hacer que desapareciese definitivamente de allí, poniéndose a salvo con su hijo. Wull, profundamente agradecido, a pesar de su reticencia, indicó que quizá desearían hospedarse en algún lugar donde descansar. Después de comentar varios lugares del distrito de los muelles que no agradaban por la fama que tenían, y preguntando sobre las expectativas del grupo a la hora de "forjarse un nombre", Wull resolvió guiarlos hacia el Portal Bostezante.

Así, tomando la ruta nordeste por el Callejón del Derroche, Wull conducía al grupo, cuando en la esquina con la Calle Belnimbra, un estruendo de un carro desbocado junto a graves gritos de ayuda y cuidado hizo a Randy apartarse de la trayectoria de un salto, mientras que Karla arrojaba a Wull contra una pared para apartarlo del impacto, a la vez que lanzaba una patada de empujón a Naëris, quien había sido sorprendido por el incidente, incapaz de reaccionar. Por suerte, junto al empujón del pie, Karla realizó una pirueta que la apartó del atropello, a la vez que Naëris caía al suelo con la espalda algo dolorida. Pasando como una exhalación junto a ellos, el carruaje terminó estrellándose en la esquina del Carril CapaRoja, perseguido de lejos por una pareja de robustos y canosos enanos.

(La Ley en AguaProfunda)
Acercándose al suceso, y viendo que el carro transportaba armas de exquisita manufactura enana, Randy se percató de que algunos curiosos se acercaban al carro derribado con intenciones poco claras, así que, decidida a no permitir un robo oportunista, impuso su presencia junto al accidente, alejando con voz firme y amenazadora a cuantos intentasen un robo imprudente al percatarse del accidente. Aunque Wull procuró pasar desapercibido tras sus nuevos contratadores, Naëris y Karla se acercaron al lugar de los hechos para echar una mano. Gracias a ello, pasado un rato, los enanos lograron recuperar el control de sus pobres caballos derribados junto al carro, levantándolo hasta enderezarlo. Mientras tanto, la guardia de la ciudad se acercó al lugar de los hechos, cercando la zona, ayudando a su vez a recobrar el orden en la creciente muchedumbre de curiosos, así como enderezar el vagón y recuperar la normalidad. Aunque uno de los guardias agradeció la actitud protectora de Randy como "vigilancia privada" del carro, al saber que sólo era una testigo preocupada por la justicia, el vigilante le lanzó un guiño sarcástico de que, a pesar de su valor, lo mejor era dejar a la guardia hacer su trabajo para evitar daños ajenos al accidente -palabras pronunciadas sin amenaza alguna, sino como obra de su deber-, salvo que quisiese convertirse en una auténtica heroína al servicio de la ley, presentando una solicitud formal para unirse a la Guardia de la Ciudad en la Corte del Cerrojo de la Colina, donde estarían encantados de atender su petición.

Los dos enanos que recobraron toda su mercancía y su vagón se acercaron a agradecer a Randy y sus compañeros los servicios prestados, presentándose como Ronn y Auram Gorkak, del Martillo de Gorkak, una empresa enana de fabricación de armas y armaduras. Por los servicios prestados, recompensaron a los aventureros con unas monedas de oro y un anillo con el sello Gorkak (una G sobre un Yunque con una Llama de fondo), que permitiría a sus inesperados ayudantes obtener bienes de su negocio a un 20% de descuento durante la semana en la que se hospedasen en la Posada de Gondalim (Distrito del Comercio). Al preguntar por el accidente -tanto la guardia como los aventureros-, los enanos sólo pudieron decir que los caballos se habían asustado por un extraño ruido proveniente de la esquina entre Belnimbra y Sakiir, como algo que reventaba sin motivo. Mientras parte de la guardia se marchaba para investigar, las especulaciones de los Gorkak pasaron por un posible intento de robo con maniobra de distracción, aunque dado el resultado, lo más probable es que fuese simplemente un accidente, ya que una ciudad tan enorme estaba llena de ruidos molestos para los animales por todas partes.

Decidiendo que el grupo iba a aceptar la oferta de los Gorkak, adquiriendo algunos pertrechos más "comunes" que éstos les ofrecieron -no artesanía exclusiva enana, pero sí armas y armaduras de manufactura excelente para el propósito buscado-, el trío de amigos se despidió de los enanos.

Cuando se hubieron recuperado del incidente, a pesar de la dolorida espalda de Naëris, Wull volvió a acercarse a ellos. Tras preocuparse por la salud del elfo, y dando las gracias a Karla, guió sus pasos finalmente -después de recorrer más de 1km, dejada atrás la comunidad del guía- hasta las puertas de...

...El Portal Bostezante.
CONTINUARÁ


P.D.:
Esta Sesión se ha podido realizar gracias al uso de Roll20 y Dungeon20. Los Resúmenes Preview de las Sesiones publicadas en el Blog pueden consultarse en https://dungeon20.com/games/dnd-5/campaigns/4486-waterdeep-y-el-refugio-de-las-conspiraciones-oscuras

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