viernes, 14 de agosto de 2020

D&D 5ed - AguaProfunda - El Refugio de las Conspiraciones Oscuras - Sesión 14 - Vete con tus Muertos [UNEXPECTED END]

Cuando los aventureros marchaban del pabellón de la Guardia del Distrito del Puerto, el Capitán Hyustus les pidió un favor. Ya que iban a formar parte de una investigación, necesitarían cierto refuerzo "legal" que les abriese algunas puertas en caso de meterse en líos. A tal efecto, solicitó que la agente de la Guardia a prueba Mara Brisa les acompañase. En calidad de investigadora, forense y sacerdotisa del conocimiento de Oghma, la joven tiflin Mara les acompañaría para "aprender el oficio en la calle" en lugar de entre cuatro paredes rodeada de cadáveres, para así obtener cierta soltura en el trabajo de campo, así como algo de "tacto" social del que estaba seguro que los aventureros poseían más allá de su aspecto juvenil.

Cuando la chica se presentó, su talante reservado tras unas gafas resultó de lo más peculiar, de la misma forma que ésta, al escuchar el nombre de Naëris, recordó cierta historia que su madre le contó hacía unos días sobre una... fiestecita privada con un joven noble de la ciudad, un extraño "elfo Crepuscular"... y unas copas de más festejando el rescate del noble alocado por manos de unos aventureros a los que el Capitán Hyustus apreciaba al mismo tiempo que detestaba. Algo tímida, la chica se presentó ante los tres compañeros, tomando su cuaderno de notas y haciendo algunos garabatos. Ante aquel comportamiento reservado, y con cierto pensamiento de que aquella muchachita se había convertido un poco en una "carga soportable" que el Capitán les había legado para que la chica espabilase, el grupo aceptó a la joven y se encaminó hacia el Portal Bostezante.

Durante el camino, en una de las áreas penumbrosas cerca del Distrito del Castillo, la primera experiencia más emocionante de la joven fue ver como los viajeros eran asaltados por unas alimañas chupasangre que fueron velozmente despachadas por el grupo, a pesar de que clavaron su gran aguijón en Karla, Randy y ella misma, succionando una decente cantidad de sangre (sobre todo en Randy) que dejó a las muchachas algo aturdidas. Sin embargo, certeros bastonazos de la monje y poderosas descargas místicas del brujo convirtieron a los monstruitos en explosivos pellejos de sangre, cubriendo con el líquido a todos los aventureros. Más molestos que preocupados, continuaron su camino hasta el Portal Bostezante, donde su llamada nocturna sobresaltó un poco a Bonnie, quien se encontraba sola arreglando la posada. Al verlos, se preocupó por si necesitaban ayuda de un sacerdote, pero el grupo les restó importancia. Aún así, el comportamiento extrañamente antisocial de la recién llegada, a la que presentaron a la camarera, espantó un poco a la trabajadora de la posada.

Sin embargo, al preguntar dónde podían encontrar a TresCuerdas, Bonnie les contó que en la Residencia de los Salones de Arte Brandt -Distrito Marino, justo al norte de El Mercado- podrían encontrarlo, pues era el hogar de Renaer Neverember, y allí solían reunirse a menudo. Agradeciendo la información, el grupo solicitó cambiarse de ropa y lavarse un poco (lo que costó a la tiflin una pequeña cantidad en agua fría y jabón) para seguir su camino. Aunque en la noche el grupo estaba bastante despistado sobre las calles de AguaProfunda... y la joven Mara no parecía ser de gran ayuda en la orientación -y es por ello que el Capitán Hyustus deseaba que adquiriese experiencia de campo-, finalmente la aguda vista Drow de Naëris los llevó por la calle Carril Suther hasta la Calle Zarimtar. Allí, ojeando callejones, alcanzaron el cruce de la Calle SiempreArreglada con la Calle Caprichosa, y en la zona oeste del cruce, un enorme caserío elegante cuyas luces en mitad de la madrugada estaban aún encendidas, escuchándose risas y jolgorio en su interior... parecía la mansión que el grupo buscaba. Al tratar de llamar la atención de Renaer, Mara carraspeó indicando que podía ayudar... y de pronto un torrente mágico de voz brotó de su garganta que provocó encender luces en ventanas hasta un par de decenas de metros por todos los accesos al cruce, con voces que indicaban llamar a la guardia por denuncia de Escándalo Público si no se cesaba en aquel vocerío.

Renaer, preocupado por aquel vocerío, bajó a la entrada, recibiendo con gran alegría a Karla y Randy, además de especial complicidad a su colega de juergas Naëris -a quien comentó que había tardado mucho en darle un toque para montar otra fiesta-. Cuando Naëris comenzó a flirtear con él, Renaer se rió sin malicia, comentando que entre su grupo de invitados había un par de jóvenes de "gustos" similares a los del elfo Crepuscular. Al mismo tiempo, el noble saludó a Mara, que fue presentada por el grupo. Al ver su placa de la guardia, preguntó si era asunto oficial... en cuyo caso la bebida para ella sería DOBLE. Entre risas, pasando junto a un mayordomo mediano exquisitamente arreglado de cabello blanco (al que Renaer llamaba cariñosamente "vejete"), el noble encargó más comida y bebida para sus nuevos invitados. Mara, por su parte, quedó fascinada al pasar junto al recibidor de la entrada por una biblioteca accesoria, fascinándose de la gran cantidad de libros que el muchacho poseía. Al reunirse con el resto de amigos de Renaer, los recién llegados se fijaron en que se trataba de muchos jóvenes de la alta sociedad (o eso parecían) de distintas razas: elfos, semielfos, medianos, gnomos y humanos principalmente, a los que el grupo fue presentado, bienvenido, y repartidas las consiguientes bebidas y aperitivos. En ese momento, mientras Renaer presentaba a dos amigos humanos de gustos "refinados" en cuanto a amistades íntimas con respecto a Naëris -viendo éste que, donde uno de ambos era la luz que atraía a las polillas... alto, guapo y de vestir excelente... el otro, aunque era más bajito y menos agraciado, era la miel que dejaba a las moscas pegadas con su lengua afilada... un tandem audas en las fiestas, como los llamaba Renaer-, Mattrim apareció rasgueando su laúd y saludando a los recién llegados.

Después de alternar un poco, pidiendo Mara algún libro de la biblioteca de temas interesantes... como la nigromancia -a lo que Renaer informó que aquello no estaba bien visto entre gente de su posición, para lo que obsequió con un ojeo de un tratado de anatomía comparativa de distintas razas humanóides civilizadas, que dejó a la chica fascinada y absorta, ausente del resto de la celebración-, al tiempo que Naëris desaparecía con sus dos nuevas "adquisiciones", después de que el grupo se enterase por los cotilleos de los invitados que, al parecer, el hecho de que el padre de Renaer fuese expulsado de su puesto de Señor de AguaProfunda -en realidad aquella maniobra había sido un castigo de ostracismo político, pues a manos de aquel hombre había llegado la llave a un fabuloso tesoro que no estaba dispuesto a compartir con las serpientes que gobernaban la ciudad para que lo usasen en su engorde personal, ante lo cual fue expulsado de su cargo y obligado a abandonar la ciudad. En confianza, los muchachos tenían claro que aquella maniobra había sido un castigo por no querer repartir el pastel, en lugar de lo que públicamente se conocía como una traición al gobierno de la ciudad-, Randy y Karla se apartaron a un lado para hablar con Mattrim en privado.

Mientras Mara era cortejada por un muchacho que aseguraba ser hijo de nobles importantes con negocios mercantiles portuarios -y cuya única intención era meterse en las faldas de la chica-, la monje y la sacerdotisa guerrera compartían lo aprendido de las visitas Replicantes con TresCuerdas, indicando que en absoluto pensaban en los compañeros de Bonnie como trigo limpio. Por parte de los aventureros, lo mejor sería descartar a todos salvo a Bonnie para entrar en los Harpistas, además de tener mucho cuidado con ellos, pues después del asunto que el grupo había sufrido en el Distrito de los Muelles con Lord Philleas Atriu y un tema escabroso relativo a su firma y la de un Magistrado de la ciudad -que curiosamente llevaba ausente dos semanas de la misma, y su firma había aparecido extrañamente rápida en un documento oficial-, junto con la sospecha de que un Replicante había matado al verdadero Lord Philleas y después huído del Cuartel de la Guardia del Puerto en el cruce del Callejón Entrañas y el Carril Estrella Negra con la identidad momentánea de otro Guardia de AguaProfunda que lo estaba custodiando, además de las distintas entrevistas con maneras sospechosas de los Replicantes en las que parecían estudiar a los aventureros, así como extraerles información personal, el grupo creía que aquellos Replicantes no eran trigo limpio, y así debía presentarse a los Harpistas. Sin embargo, como amigos de Mattrim y Bonnie, dejarían en las delicadas manos del bardo que hablase con la chica para que se apartase de los suyos -a pesar de haber formado una pequeña comunidad con ellos- y entrase a formar parte de los Harpistas, siempre que Mattrim hablase con ella para explicarle toda la peliaguda situación. Después de poner sobre la mesa aquellos datos, los compañeros, indicando a Mattrim que la información de la que le hablaban formaba parte del "contrato" que Yagra les había hecho firmar, y con el que pretendían encontrar pistas para incriminar a los Zhentarim, el grupo preguntó si sabían de la ubicación de Yagra, pues era la única pista sólida sobre aquel contrato. Ya que los cadáveres Zhentarim habían perdido las marcas Serpiente con el fuego, y la firma de la semiorca no aparecía en el contrato para incriminarla, tendrían que rastrearla. Pensando sobre el tema, Mattrim contó que no sabía dónde se hospedaba, pero conocía a un cliente habitual en el Portal Bostezante, un elfo de cabello rubio y casaca azul muy elegante llamado Davil, con el que Yagra se había reunido en más de una ocasión. Si bien el tipo no parecía de los que trabajaban para la Red Negra, sí que tenía frecuentes conversaciones con Yagra en momentos del atardecer donde menos ojos eran discretos. Quizá aquel tipo, que sí era localizable, podía ser una pista para encontrar a Yagra. Así, durante la conversación con Mattrim, Mara dio un corte social al muchacho que la cortejaba de forma torpe, poniéndolo en evidencia frente a los otros jóvenes nobles que se rieron de él de buena gana, mientras Naëris volvía de un encuentro a tres placentero -en el que, entre los secretos de alcoba, se rumoreaba que Lord Neverember había adquirido una poderosa piedra mágica que era la llave de un fabuloso tesoro- (NOTA del DJ que los PJs cayeron después: En la SESIÓN 4 se habló de ella en una nota en la Guarida Zhentarim). Cuando el grupo volvió a reunirse, los compañeros agradecieron la información a Mattrim y partieron por segunda vez al Portal Bostezante.

Allí, en su siguiente visita, en esta ocasión los recibió Durnan, preguntándoles por qué llamaban tanto a su puerta en vez de solicitar una Llave de Cliente con fianza. Agradeciendo la información y adquiriendo la Llave de Cliente para las noches que pasasen allí, los aventureros preguntaron a Durnan si entre su clientela había un tipo de la descripción de Davil. Durnan, pensativo, cayó en la cuenta que, efectivamente, tenía un cliente así. Al consultar si era una situación que ponía en peligro su posada -y pudiese recibir daños-, los compañeros lo calmaron explicando que era una situación oficial... para la que traían a la agente Mara de la Guardia de la Ciudad. Con una media sonrisa paternal, Durnan miró a la chica. Al preguntar sobre el mismo, recibiendo las explicaciones sobre la muerte de un noble, Durnan cambió su expresión por otra de preocupación. Aquello era un asunto grave. Despertaría al cliente, al que reconocía haber visto relacionarse en ocasiones con Yagra. A pesar de que consideraba a la semiorca una buena luchadora, también parecía atraer problemas como la mierda a las moscas. Durnan, tras subir a las habitaciones, volvió cuatro minutos después con un rictus de molestia en el rostro. Al llegar a la barra, estampó un papel en la mesa, indicando que ese rufián había cogido sus cosas y se había marchado sin decir palabra esa misma tarde, en un momento en que nadie se había percatado. Una simple nota que indicaba entre las sábanas revueltas y recogidas con descuido: "Tengo que recuperar la Piedra", era todo lo que quedaba de él. Molesto por la situación, y viendo que el grupo no tenía ninguna prueba física sólida para el Capitán Hyustus, Durnan explicó que, si lo necesitaban, podía mover algunos hilos para que retrasase un poco más la investigación por si necesitaban más tiempo, y él a cambio les pedía que, además de mover sus propios contactos, si los aventureros encontraban a ese tipo, se lo trajesen vivo... para comparar algunas notas e intercambiar palabras con él. Se lo recompensaría. Pensando finalmente que era demasiado tarde para hacer nada, y sabiendo que el día siguiente les depararía "una charla de muertos" con el cadáver quemado de la Guardia de los Muelles por parte de Randy, el grupo se fue a la cama, indicando a Durnan que los despertase relativamente temprano, pues tenían una cita matutina con el Capitán Hyustus para rendirle cuentas de lo hallado. Al preguntar Durnan por qué haría la chica, Karla la adoptó en su cuarto para que no tuviese que dormir con Naëris.

NOTA DEL DJ: Al día siguiente, tanto Durnan como Mattrim se enterarían oficialmente -por sus propias fuentes- del asunto relativo al asesinato de Lord Philleas Atriu en el Distrito de los Muelles.

Al día siguiente, a la hora convenida Durnan les envió un desayuno a los tres clientes tras despertarlos -al preguntar Mara por el precio y no quedar convencida del mismo, y rugirle las tripas, Randy la invitó a un desayuno compadecida, pero en lo sucesivo tendría que ganarse el derecho a esos privilegios, aunque ya estaba bien que pudiese usar su propio dinero... que la tiflin se afanaba en no soltar... como digna hija de su superviviente padre-. Durante el desayuno, Durnan envió al grupo un mensaje que había llegado a la posada. Mara fue retirada de los cuartos, intentando curiosear, pero no logró más que escuchar el tintineo de monedas en el interior del cuarto en el que se encerraron los demás aventureros. Para éstos, un mensaje en forma de carta llegó desde los Harpistas. Al parecer, les había parecido correcta su investigación de los Replicantes, y a partir de ahora ellos se encargarían del asunto. Tras quemar la carta -como indicaba en la misma-, la segunda parte del mensaje era una bolsa con una recompensa económica y un broche de bronce. Los aventureros, oficialmente -y en secreto- habían sido nombrados Harpistas de Primer Grado. Pretendiendo ganar unas monedas, mientras los compañeros planificaban la mañana, Mara salió a la puerta con el cepillo del templo, ofreciendo sus servicios a los viandantes. En ese momento, un vendedor ambulante de comida y su carrito, con aspecto de piel oscura, cabello largo rizado, extraño acento, ropa colorida acompañada de gran cantidad de collares y pulseras, y chanclas de gruesas suelas se acercó a la chica ofreciendo su mercancía: comida especiada de diversos tipos (Nota del DJ: Sí... comida turca... tal cual venía en el encuentro. Flipante). Interesada en la mercancía, la chica quiso negociar la comida, ante lo que el hombre, llamado Massu, comentó que sus otros servicios, si bien eran más caros, también eran más interesantes: la venta de información de las calles. Intrigada, Mara llevó al vendedor a presencia de los aventureros, y éstos le preguntaron qué información vendía. Massu indicó que, dependiendo de la información que solicitasen, costaría un mínimo de 10 monedas de oro. Pero era información auténtica, lograda en las calles por alguien que se movía por todas partes, como era un vendedor ambulante inofensivo. Al preguntar por una semiorca llamada Yagra, el vendedor comunicó que podría averiguar información sobre ella. El grupo acordó pagar sus servicios, comentando que se hospedaban en la posada del Portal Bostezante por un tiempo, si les traía pronto una localización fiable de la mujer. Una buena descripción de la misma bastó al vendedor que se marchó para cumplir con su cometido. Hecho ésto, el grupo partió hacia los Muelles. En el camino, interceptando a un vendedor ambulante de folletos informativos, El Unicornio Azul -una sátira social sobre la alta sociedad- informaba en portada de la muerte del hijo de la Familia Atriu, Lord Philleas Atriu, el mayor de Lord Nwanhem y Lady Zenzaia Atriu, desnudo en un sórdido almacén de los muelles... quien sabe por qué turbia circunstancia que lo llevase hasta allí -si trata de esclavos, préstamos endeudados o consumo de substancias que nublaban mente y memoria-. Sorprendidos por la rapidez en la prensa amarilla del suceso, Mara supuso que quizá alguien en el fortín de la Guardia del Puerto tenía necesidad de dinero, y vendió la información por un buen precio. De hecho, al llegar al cuartel, el grupo se encontró con un espectáculo bastante imponente: frente a la puerta, un destacamento de los Protectores de la Ciudad -la guardia privada de la nobleza y los Señores de AguaProfunda- había tomado el área. Al ver a Mara llegar, uno de los guardias de la puerta le indicó que lo mejor sería que fuese a ver directamente al Capitán. En la oficina del mismo, éste escuchaba la acalorada sarta de insultos e improperios de un hombre regordete, con ropajes nobles, barba bien arreglada, patillas, papada y cabello rizado (escaso en la parte superior), armado con una sonora colección de anillos tintineantes en su mano izquierda. Éste imprecaba al capitán por haber permitido la muerte de su hijo, ante lo que Hyustus soportaba estoico las palabras del prepotente noble. Al ver a Mara, detuvo la charla del noble y le preguntó si había venido con sus nuevos acompañantes. Asintiendo ésta, el Capitán le pidió que los llevase allí. Como una mandada, la chica llevó al resto a la sala donde el capitán recibía la reprimenda política.

Agradecido por la llegada del grupo, el capitán presentó a los testigos principales de la investigación recién abierta sobre la muerte de Lord Philleas Atriu. En ese momento, la ira política del hombre de rostro enrojecido empezó a derramarse contra ellos, por su incompetencia como protectores y las consecuencias que traería para ellos en AguaProfunda tal desatino. No podía consentir que semejante ultraje dañase el nombre de los Atriu por una situación tan turbia como la protagonizada por los aventureros. Así, mientras éstos se defendían indicando que Lord Atriu Jr. se había implicado en un asunto turbio de falsificación contractual y negocios que los compañeros desconocían, el noble los acusaba de incompetencia e incumplimiento del contrato, el cual el grupo restregaba que, al parecer, ni el padre ni el hijo tenían idea de cómo redactar correctamente un contrato para que los acuerdos en el mismo quedasen intachables. Y no sólo eso, sino que si un Magistrado por arte de magia aparecía por unos instantes para firmar un documento oficial, estando de vacaciones dos semanas fuera de la ciudad, señalaba que había más personas interesadas en un asunto que manchaba el nombre de los Atriu, y no el que ellos hubiesen cumplido con su obligación. En el momento en que Lord Nwanhem Atriu levantaba más la voz y acusaba a todos de necios, amenazando con que las acciones de los presentes llegarían a oídos de los Lores de AguaProfunda, el Capitán se dirigió calmadamente a la puerta de su despacho... y del potente portazo dado en la misma sentó al noble en su silla, al que miró con ojos asesinos, invocando al silencio en la sala. Recordándole que los aventureros se habían preocupado de firmar un acuerdo con un hijo que lo hacía a espaldas de su familia sin recurrir a su guardia privada, en horas nocturnas, en un Distrito peligroso, y decidiendo ir a solas a una reunión, dejando fuera a sus protectores, además de redactar un contrato de dudosas condiciones con una persona sospechosa de actividades ilegales con la que el hijo se reunía bajo el desconocimiento del padre, Lord Nwanhem tenía que agradecer que la guardia hiciese su trabajo y solicitase el testimonio de los implicados directos, que habían sido engañados por un falso contrato, con a saber qué intenciones. Así, quizá aquel turbio asunto era más bien un asunto de que alguien no había sabido atar en corto a un puñetero mocoso y ahora cargaba el muerto -literalmente- a la Guardia para que limpiase los trapos sucios de su familia. La honra de la Casa Atriu estaba lo bastante manchada como para que además se atreviese a hacer amenazas a unos aventureros que no sólo se habían preciado de capaces, sino que habían prestado servicio a la guardia rescatando a otro noble en apuros, raptado por quienes posiblemente estaban detrás de la muerte de Lord Philleas, una posible organización criminal con la que ÉSTE TENÍA RELACIONES QUE SE FUNDARÍAN LO ANTES POSIBLE CON TESTIGOS Y PRUEBAS. Así que lo mejor sería que Lord Nwanhem se largase en seguida de sus dependencias y le dejase hacer su puñetero trabajo, en lugar de pavonearse con gilipolleces. Con un gesto de desdén, silenciado por la diatriba del Capitán, quien dejó sonrientes y callados a los aventureros, Lord Nwanhem se marchó de la oficina con una mirada de amenaza. Al parecer, para él aquella afrenta no acabaría allí. Suspirando y pidiendo disculpas, Hyustus preguntó si traían buenas noticias que le quitasen su real dolor de cabeza. Además, les hacía una observación: desde que rescataron a Renaer Neverember, probablemente metiéndose en una disputa entre la Cofradía de Xanathar y los Zhentarim, habían agitado un avispero y lo que estaba sucediendo era consecuencia de esa situación, que agravaba los recientes casos de violencia en la ciudad, poniéndolos en el punto de mira de aquellos criminales. Debían andar con cuidado.

Por desgracia, los aventureros sólo pudieron notificarle lo que sabían, que Yagra no se encontraba en el Portal Bostezante y, sospechosamente, un individuo que se relacionaba frecuentemente con ella, cliente habitual, se había marchado esa misma noche sin que Durnan se percatase de ello. Resoplando, el capitán informó que en ese caso, la investigación se abriría formalmente esa misma mañana, y cualquier pista que el grupo encontrase debería remitirla a la Guardia. A tal fin, entregó a Mara una placa oficial con un sistema de seguridad para no perderla (un collar con varios cierres bien ajustados de que colgaba la placa identificativa de la Guardia), hecho de un mecanismo ideado por un ingeniero de la Guardia que permitía abrir la placa, dentro de la que se guardaba la llave que abría el ancho collar en sus distintos cierres. Al parecer, la joven Mara tenía la mala costumbre de olvidar su placa en lugares donde encontraba muchos libres y su mente se perdía entre el conocimiento. Entregándole eso y su asignación mensual como miembro recién graduado (15 monedas de oro), el Capitán la nombró Enlace de la Guardia con los aventureros, a quienes acompañaría en sus investigaciones... esta vez de forma oficial. Preguntando dónde podría encontrarlos en caso de tener que contactar con ellos rápidamente -Portal Bostezante o Posada CraneoTrol-, el capitán se despidió del grupo frotándose la cabeza. Con la sensación de que tenían trabajo que hacer, los compañeros se dirigieron hacia CraneoTrol para seguir sus gestiones -quedaba poco para su papeleo, posiblemente habrían llegado más presupuestos, y quizá otro Replicante se presentaría en la Posada-.

Cuando se encontraban a unos 5 minutos de camino... una explosión que levantó una columna de humo momentánea se dejó escuchar precisamente cerca de su posada. Corrieron a toda prisa, y al llegar hallaron un espectáculo aterrador: el edificio del callejón frente a la entrada de la Posada había sufrido una tremenda detonación que había matado a 11 personas, mientras grupos de personas corrían para alejarse del lugar. Curiosos también se acercaban allí, atraídos por lo sucedido.

Entonces, al llegar al Callejón CraneoTrol, el grupo vio que el paso estaba tomado por la Guardia de AguaProfunda: 5 Vigilantes a cada lado del callejón, con un oficial al cargo de cada uno impedían todo el paso. Al tratar de entrar a la posada, una oficial detuvo al grupo. Éstos, acompañados por Mara, informaron que se trataban de investigadores del caso. Sorprendida por la rapidez, preguntó al resto del grupo, quienes se identificaron como dueños de la posada. La oficial los retuvo un momento, pese a sus ansias por llegar a la posada, y hasta que no respondieron unas preguntas relativas a si tenían enemigos que habían causado aquello o habían provocado alguna disputa que llevase a producirse aquel atentado junto a su futuro negocio, tras satisfacer el informe de la oficial, ésta les permitió pasar.

El grupo, al ver la situación, dividió su atención en varias parcelas. Karla entró en la posada, viendo que Wull se encontraba escondido en el interior del edificio. Éste explicó que sólo había sentido la explosión y se había ocultado, asustado por pensar que la Cofradía de Xanathar venía a por él. Y después, al ver que no sucedía nada en la posada, viendo que la guardia acordonaba la zona, pensando en su pasado turbulento decidió mantenerse oculto. Karla le dijo que mientras dijese la verdad, que trabajaba para los aventureros, no debía temer nada.

Acto seguido, pensando en quién podría haber visto algo, la monje se dirigió a hablar con Vincent Trench, el Investigador Privado. Saliendo de su oficina, encontró a un noble del barrio relatando en voz baja y algo preocupado. Al chocar con Karla, al parecer la reconoció de algo, y comentó lo sucedido con ella, que parecía sinceramente preocupada. Según el noble, llamado Jezrynne Hornraven, de una forma alterada explicó que lo que vio no era un hombre. Era más un muñeco mecánico con forma de hombre. Una marioneta sin hilos. Estaba en el tejado frente a la posada. Arrojó algo a la multitud de paso por el Callejón que causó la explosión. De pronto, el hombre tembló recordando que había visto como aquellos pequeños medianos eran quemados vivos. Karla, calmándolo, agradeció su noticia y le informó que ella se había mudado recientemente desde su hogar noble lejano hasta adquirir la Posada, y quizá por eso la reconocía. En efecto, el hombre le indicó que, siendo él vecino del área, quizá por eso la había reconocido, de haberla visto en más de una ocasión por allí. Agradeciendo la información, Karla lo invitó a la inauguración y le comentó que podría visitar a Fala en la herbolaria para que le vendiese infusiones para dormir.

Despidiéndose del hombre, la monje llamó a la puerta de Vincent. Éste, al salir con el rostro preocupado al ver a la joven cambió su expresión y se interesó sinceramente por la joven, viendo que se encontraba bien y agradeciendo saber que en el momento de los hechos no estaba allí. Comentando con ella que su anterior cliente le había contado con detalle lo que había visto, lamentablemente Vincent explicó a Karla -que le preguntó por lo sucedido- que en ese momento estaba arreglando papeleo de su trabajo, y por desgracia no había sido testigo directo... pero tarde o temprano tendría noticias. Con una sonrisa de complicidad, Karla explicó que necesitaba contratar los servicios para otra investigación a Vincent. Éste preguntó de qué se trataba. Cuando la monje explicó lo sucedido en el puerto... de lo cual al parecer el detective había recibido esa misma mañana un retazo de información, la muchacha comentó la relación de los Zhentarim con la persona a la que deseaba encontrar: la semiorca Yagra StoneFist, habitual del Portal Bostezante. Vincent, sorprendentemente, indicó que podía venderle una información rápida y verificada sobre ella y alguien que de seguro podría saber dónde está, o estar cerca.

Por un pago justo, el investigador informó de que Ziraj, el amigo de Fala, estaba en contacto con Yagra y la veía de vez en cuando, la última vez tres días antes de que los aventureros llegasen a CraneoTrol. Si seguían a Ziraj, tendrían a Yagra. Sin embargo, Karla necesitaba ampliar horizontes en aquella búsqueda, pues necesitaba capturarla viva para presentarla ante las autoridades -y pensando, ante Mattrim, que estaba vigilando sus actividades y precisaba una prueba como aquella para comenzar su operación contra los Zhentarim-. Así, contrató los servicios de Vincent Trench para una investigación paralela (por los que pagaría 55 Monedas de Oro). Éste indicó que no la defraudaría... añadiendo además que la investigación de su otro caso iba viento en popa.

Mientras la monje se despedía de Vincent, en otro lugar Naëris, pensando en posibles testigos de la situación, se acercó a la tienda de Fala Lefaliir. La muchacha, preocupada por la salud de los dueños de CraneoTrol, comentó tras ser preguntada por el elfo Crepuscular que había visto algo extraño. Mientras regaba sus plantas en la segunda planta, sintió la explosión que sacudió sus ventanas. Por suerte, no le sucedió nada. Entonces, entre el humo vio a un hombre con una capa con capucha oscuras renquear, acercarse a un gnomo muerto, sacar algo de entre sus pertenencias, y huir cojeando. El hombre tenía una fea quemadura y mientras huía miraba por encima del hombro frecuentemente, como si le asustase que lo siguieran. Desde la esquina de CraneoTrol continuó en dirección al Clavo Doblado.

Agradeciendo la información, Naëris compró algunas hierbas que absorbiesen el olor a humo y explicó a Fala que, en caso de que su contacto con información de los Drow (Ziraj) llegase -ella le dijo que estaría al caer como mucho en uno o dos días-, pusiese una llamativa planta elegida por ambos en la puerta, para que el grupo acudiese discretamente... y si había peligro, que esa misma planta estuviese cubierta por una mosquitera. Deseando suerte a Naëris, la muchacha le hizo unas carantoñas y continuó observando por la ventana como se acumulaban curiosos en el callejón.

Por su parte, habiendo solicitado la presencia de Randy como ayudante en su investigación, Mara Brisa y Randy Lothar comenzaron a estudiar los cadáveres de los fallecidos, después de que, al acercarse, otro oficial al otro lado del callejón se acercarse a identificar a Mara y sorprenderse de la rapidez de llegada de un investigador: dos hombres encapuchados de negro con armaduras de cuero espadas desenvainadas, dos humanas y un semielfo vestidos con ropas de servicio -posiblemente haciendo las compras para sus señores nobles del Distrito Norte- que habían sido asesinados ANTES de la explosión, un gnomo con una daga en la mano y una capa quemada con capucha, una mujer mayor que parecía dar un paseo, y cuatro medianos -dos chicas que tocaban flauta y violín y dos chicos que parecían bailar-.

Uno de los humanos encapuchados poseía un tatuaje de serpiente alada en su antebrazo, parcialmente destruido por la explosión, y el gnomo llevaba un saquito de gemas valioso consigo, además de tener restos de materia residual seca en sus botas y capa, lo que sugería que recientemente había estado en las alcantarillas. Al tratar de apropiarse de las gemas, Mara fue descubierta por un soldado que se acercó viéndola escamotearlas. Sugiriendo con gesto de avaricia que aquello era una prueba del crimen, debería entregárselas. La chica comentó que, en ese caso, si ella llevaba la investigación, debía quedárselas para presentarlas.

Tras un sospechoso intercambio de palabras en el que Randy se percató de que el interés del Guardia era más personal que profesional, el oficial volvió a acercarse preguntando si había algún problema. Al comentar que se habían encontrado unas gemas en el lugar del crimen, el oficial diligentemente las recogió en una bolsa de la Guardia para guardarlas y presentarlas como pruebas... dejando sin dinero fácil tanto a Mara como al Guardia de bajo rango, que observó con rencor a la muchacha. Continuando con la investigación -en un momento en que Naëris se encontraba en el callejón echando un vistazo a lo sucedido-, los compañeros convergieron en percatarse de varias cosas, como que la trayectoria del ataque venía desde la esquina sudoeste del callejón... y desde un punto elevado. Se trataba de un ataque mágico, por los residuos en la Urdimbre que aún flotaban en el aire y a los que Randy abrió sus sentidos, aunque no tenía muy claro si se trataba del uso de un objeto mágico o un conjuro convocado. Además de ello, según se observaba, el gnomo corría en dirección a la Posada... y a la vez huía de los dos hombres armados. Al parecer, una tercera espada en el lugar del crimen sugirió que otro perseguidor había desaparecido del lugar de los hechos, vivo. Y lo más inquietante, por la postura de los cuerpos, es que ni gnomo ni perseguidores vieron venir el ataque. Preocupados por tener más información sobre el caso, Randy recordó que había rezado a Tempus por la capacidad de hablar con los muertos, y que iba a usar en el cadáver del Zhentarim capturado por el grupo en los Muelles antes de ser quemado. Fastidiada al ser consciente de ello, pensó en darle utilidad a su oración con el cuerpo del gnomo, mirando que nadie de los alrededores se sobresaltase al verla usar su poder divino.

Por su parte, en el momento en que Naëris y Karla coincidieron al salir de los negocios de Fala y Vincent justo en la esquina sur de la posada, el elfo Crepuscular comentó a la humana que, probablemente, un fugitivo del ataque había huido hacia el Clavo Doblado. Si corrían, podrían capturarlo. Avanzando con cuidado, de pronto se fijaron en un muchacho que al parecer se ocultaba en unos soportales, como huyendo de algo. A pesar de no coincidir con la descripción del furtivo, vieron que sus ojos tenían lágrimas recientes, y al mismo tiempo jugueteaba nervioso con algo entre sus manos. Intrigados, se acercaron al chico, que trató de escabullirse de ellos, diciendo que no había hecho nada, y aquello era suyo. Sorprendidos por aquella actitud asustada, Naëris dejó a Karla tratar con el pequeño. Su nombre era Martem Trec, y había sido testigo de lo sucedido, por eso se había escondido allí, asustado. Al ver el objeto con el que jugaba sin mucha claridad, Karla preguntó de qué se trataba. Con gesto tranquilo, esperó al muchacho que hablase. Éste, entre hipidos, explicó que estaba junto a un barril de agua en la esquina sudoeste de CraneoTrol, cuando la explosión mató a sus amigos medianos. El chico, aterrorizado, se escondió tras el barril. Pegado a él, escuchó como algo caía dentro del agua. Entre el terror y la curiosidad, metió rápidamente la mano, cogiendo algo que se hundía, y después echó a correr mientras la gente sólo se fijaba en el fuego y el humo. Entonces, mostró un extraño collar con dos cuentas inscritas en runas. Donde Karla se fijó que el objeto carecía de cuatro espacios donde parecía haber estado adosadas cuatro cuentas de aspecto similar y arrancadas de allí, Naëris fue consciente de que aquél era un objeto que seguro tendría propiedades mágicas. Calmando al muchacho, e indicando que aquel collar se había caído de manos de Karla, que perseguía al responsable del asesinato por los tejados porque era una vigilante secreta de la ciudad, entregó un par de monedas al muchacho y le dijo que, ya que sus funciones eran secretas, el chico no debía hablar con nadie de aquello. El niño pidió que vengara la muerte de sus amigos medianos, y que el responsable sufriese tanto como ellos. Prometiendo que así sería, Karla y Naëris se marcharon con una prueba del crimen, indicando al niño que volviese a casa y no hablase de aquella conversación e intercambio con nadie. Mientras tanto, Randy contactaba con el espíritu del gnomo fallecido, realizando unas cuantas preguntas sobre los hechos.

- Pregunta: Por qué huías de los 2 perseguidores

- Respuesta: Querían lo que era mío. Robé un artefacto llamado la Piedra de Golorr de la guarida de un contemplador conocido como Xanathar, en un laberinto a mucha profundidad bajo la ciudad.

- Pregunta: Por qué ibas hacia la posada

- Respuesta: Allí había aliados

- Pregunta: Qué querías hacer en la posada

- Respuesta: Entregar la Piedra

- Pregunta: Quién te mandaba

- Respuesta: Lord Dagult Neverember Señor de AguaProfunda

NOTA: Añadida a la información de las tres últimas preguntas, el cadáver respondió que el gnomo había escuchado de un grupo de aventureros habían rescatado al hijo de Lord Neverember de los Zhentarim y pensó que la Piedra de Golorr podría estar segura en sus manos durante un tiempo. Estaba en camino de entregarla a ellos, planeando volver a por ella y reclamarla cuando eludiese a sus perseguidores... y entonces cayó la bola de fuego.

- Pregunta: Cómo podemos contactar con Lord Dagult
- Respuesta Final: A través de mí

Cuando por fin concluyó el uso del poder divino por parte de Randy, a la vez que Naëris y Karla volvían de su propia incursión con un extraño tesoro, de pronto apareció un nutrido grupo de Guardias con otro Oficial y un Magistrado quienes, al ver a Randy y Mara hurgando en las pruebas -las cuales habían tenido la decencia de cubrir con mantas de la Posada para evitar que los cadáveres quedasen expuestos al público- les dieron el alto y pidieron que se identificasen, pues su trabajo allí había terminado, ya que la Orden de Magistrados y Protectores se hacía cargo desde ese momento. Cuando Mara confrontó al oficial indicando que en vez de meter allí las narices de forma atropellada podían colaborar en la investigación y cruzar datos, el Oficial la amonestó formalmente delante del Magistrado por insubordinación. Al extenderle la amonestación firmada, Mara se negó a tomarla, por lo que fue amonestada de insubordinación reiterada ante un oficial que ponía mal gesto y un magistrado que suspiraba por una situación que parecía haber visto en muchas ocasiones. En el momento en que Mara trataba de volver a la carga, ignorando la cadena de mando, Randy intervino pidiendo disculpas y explicando que la Guardia Mara estaba recién licenciada y había sido otorgada al auspicio de Randy Lothar de Tempus para supervisar su experiencia en calle, y así ganar soltura social, habida cuenta de su verdor en el campo concerniente. El oficial preguntó quién había dejado pasar a la muchacha y su acompañante, y mientras era dirigido hacia la oficial que les había tomado datos en primer lugar y parecía tener una evidente discusión con ella, Randy de nuevo pidió disculpas, pues probablemente estaba muy verde en cuestiones de protocolo. Con un suspiro, el magistrado arrugó las amonestaciones y, en su lugar, entregó un pequeño libro sobre REGLAMENTO INTERNO DE LA GUARDIA DE AGUAPROFUNDA, con todos los aspectos que, como castigo en lugar de las amonestaciones económicas, debía estudiar y aprender en detalle para evitar errores futuros como aquel. Presentandose como el Magistrado Barnibus Blastwind, y dando nombre al Sargento que lo acompañaba, Saeth Cromley, preguntó a las muchachas por la situación, además de comenzar su propia investigación.

Después de un rato en que pidió que las chicas se alejasen, y mientras el grupo se reunía frente a la puerta de la Posada, el Magistrado se acercó a ellas con el Sargento, con intención de llamar a la puerta de la Posada, pues necesitaba hablar con los dueños. Cuando el grupo se identificó como tales, el Magistrado entonces les comentó que debía hacerles un par de preguntas, fundamentalmente si conocían a algún gnomo con el que recientemente hubiesen tenido algún tipo de trato. Ante la negativa, Barnibus suspiró, indicando que la investigación por aquel sentido concluía con rapidez. Sin embargo, les comentaba que no se marchasen lejos por si tenía más preguntas ya que, a tenor de no tener todavía conclusiones claras, seguiría investigando. Despidiéndose del grupo, con el Sargento Saeth clavando una mirada fija en Mara a modo de advertencia, todos entraron en la posada preocupados por lo sucedido. Allí, con Wull saliendo de la oscuridad, pusieron todos los puntos en claro, incluyendo la información del cadáver que NO dieron al magistrado, así como la aparición de una prueba física: un objeto que Mara identificó como un Collar de Cuentas de Fuego, capaz de provocar aquel caos.

Cuando Karla habló del muñeco mecánico, Wull comentó que ese tipo de artefactos se fabricaban en el Templo de Gond: La Casa de las Manos Inspiradas, para el evento de Otoño que pronto se celebraría: "El Desfile del Día de las Maravillas". Se trataba de un desfile en el que se usaban multitud de constructos y seres mecánicos para honrar el trabajo de ingeniería y los servicios que prestaba a la ciudad. Situado en la esquina de las Calles Tiburón y Mirador del Mar, el templo era accesible al público sin ningún problema. Así, preocupados por todo lo descubierto, y con una joven a su cargo que buscaba un destino... además de en secreto ser consciente de que, sin saberlo, uno de los miembros del grupo, en una noche de juerga con un noble, se había acostado con su madre... la extraña compañía de aventureros se encontraba con que el ojo del huracán de acontecimientos que giraban a su alrededor crecía y crecía hacia una posible catástrofe, si no le ponían freno.

CONTINUARÁ

TESORO

Collar de Bolas de Fuego (2 Cuentas) - KARLA

RECURSOS UTILIZADOS

- Sin Inspiración (Punto VERDE en Roll20): Karla y Mara
- Magia Gastada: RANDY Slots 1N1 1N3
- 6 Noches RESTANTES (Cortesía de Durnan) Portal Bostezante + Desayuno

NOTAS

- 2 días para la Reunión Gremial
- Esa misma tarde aparecería -o no- otro Replicante para la entrevista, aunque las conclusiones ya habían sido entregadas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario