No creaís que podréis escapar con la cordura intacta de estos rincones, donde rol y juegos de mesa podrían pulular aquí y allá para quienes entráis en este dominio. Aquí podréis disfrutar de nuestras locuras jugando a lo que más nos gusta, con resúmenes por doquier de lo que hacemos... incluso ilustrado con todo lo necesario. ¡¡A JUGAR!!
lunes, 11 de febrero de 2019
EL RESURGIR DEL DRAGÓN (Crónica 1) - LA SENDA DEL DOLOR - EPISODIO 1
Esta es la historia de Katy (la Pícara), una humana originaria de entre los pueblos bárbaros al sudoeste del Imperio Mida, cuyo destino hizo que fuese rescatada y liberada junto a sus padres de un ataque a una caravana de esclavos, aunque éstos, con la necesidad de sustento, terminaron vendiendo a su hija al líder criminal Alquimista Enano de las Colinas Karanit "Dedos de Sal", regente de un Casino llamado El Jade, en la próspera ciudad comercial de Azur.
Katy terminó al servicio de uno de sus subordinados, el proxeneta humano Maugre, coordinador del Prostíbulo Los Velos Húmedos.
También es la historia de Bukko, un hipótido fornido y amistoso, reclutado como fuerza bruta para proteger al servicio de Los Velos Húmedos en el lago Gurgurin, al este de Samundra.
Por desgracia, nadie le informó que estar al servicio de Maugre le proporcionaría un exquisito dolor como parte de su vasallaje, en forma de castración. Se convertiría en uno de sus Eunucos Velados.
Katy, al servicio de Maugre, era vejada en diversas formas por el propio Maugre y sus aliados eventuales, maltratada en un amplio abanico de actividades, hasta que llegó al tierno corazón de Bukko, quien a pesar de su disposición a la violencia para proteger el lugar, entabló una profunda y sincera amistad con Katy.
Esa amistad fue puesta a prueba cuando Katy, harta de su situación vilipendiada, asesinó a uno de los clientes "privilegiados" de Maugre, y huyó de Los Velos Húmedos.
Viendo su apurada situación, Bukko salió tras ella, más para protegerla que para recuperarla para Maugre, a quien también detestaba.
Sin embargo, la guardia de Azur capturó a la chica, antes de que su amigo pudiese alcanzarla. Sin embargo, una vez en las dependencias de la Guardia, a pesar de pesar sobre ella cargos de asesinato, sorprendentemente salió de allí sin un solo cargo e ilesa.
Tras su detención, cuando recogía sus pertenencias y abandonaba el edificio, fuera la esperaban nada menos que Bukko, una humana pelirroja y taciturna llamada Ygrein, servidora Sacerdotal de Dekaeler, el Señor de la Guerra... y el propio Karanit "Dedos de Sal".
El enano Señor del Crimen pidió a sus subordinados que escoltasen a Katy. Extrañamente, para sorpresa de ésta, Karanit no estaba molesto con lo sucedido.
Es más, aunque quedaba claro que había hecho un favor a la chica, sólo lo dejó caer en su conversación, en la que se incluyó el hecho de que, habida cuenta de todo lo que había averiguado de lo sucedido en Los Velos Húmedos, consideraba que el servicio de Katy estaba más que cumplido, por lo que entregó a la muchacha una carta de libertad, que la convertía en dueña de su vida.
Lo más curioso, sobre todo para su amigo Bukko, es que éste recibió la misma carta, y con un guiño de Karanit, el enano le indicó que la senda de ambos debía ser la misma, por el conocimiento que el Señor del Crimen tenía de su relación de amistad.
Mientras tanto, en otro lugar, la joven Panit Yae, una alocada Mida con la mente despierta e inquieta, ávida de conocimientos, ingresaba en la Academia de El Desentramado, una Cábala Mística de estudiosos del pasado de Vajra y Voldor, la cual recopilaba conocimientos a través de medios mundanos y místicos, para ayudar a comprender el conjunto del mundo de Voldor y su riqueza de razas, regiones y clima.
Aunque Panit era una chica de origen acaudalado, su necesidad por enfrentarse al mundo pudo más que su sentido común de Mida, y cuando el Desentramado la adoptó, puesta bajo la protección de una anciana maestra maga Mida, llamada Huru Thani, comprendió que el espíritu afín de ambas mujeres le ayudaría en su camino a través de la magia.
Los años pasaron, y nuestra historia comienza una vez más en Azur, la Joya del Comercio del Este, la Ciudad Costera del Zoco Rojo.
Allí, Bukko y Katy reposan en la Posada de La Moneda Pasajera en una lluviosa noche del tardío verano, cuando en la habitación de la mujer irrumpen dos hombres que, al cogerla por sorpresa, comienzan a apalearla con saña y sin mediar palabra. Aunque son eficaces en su esfuerzo, Katy consigue escamotear un cuchillo del cinturón de uno de ellos y lo apuñala hasta la muerte.
El segundo asaltante huye precipitadamente, no sin antes haber forcejeado con la mujer, arrancándole un mechón de pelo y un trozo de ropa ensangrentado.
Debido al estrépito, Bukko despierta sobresaltado de su duermevela ascética, rezando al gran Ahuraz (Bukko, por extrañas circunstancias, y a pesar de que Katy comienza una carrera criminal por su cuenta, decide que su destino ha sido iluminado por la luz de Ahuraz, y se entrega al servicio del Señor del Sol y la Magia como un devoto brazo armado, convirtiéndose en Paladín, y esperando con ello paliar el sufrimiento del mundo y de su amiga Katy), al oír a la chica luchar y sufrir daños.
Sin mediar palabra, armado con un gran hacha, irrumpe en el pasillo superior de La Moneda Pasajera, viendo como una sombra huye de la habitación de Katy.
Tras comprobar que la chica vive, se lanza en una pesada carrera contra el agresor.
Mientras tanto, moviéndose rápida de soportal en soportal, Panit se resguarda de la lluvia con un manojo de notas enrolladas en un tubo de papiros, sacudiéndose el agua de su pelaje y farfullando por llegar a El Desentramado lo más rápido posible, pues sus pesquisas innecesarias en la ciudad la han retrasado más allá del toque de anochecer.
De pronto, en una esquina iluminada por un farol de gas, Panit se sobresalta por la aparición de un hombre con una capa y una maza en la mano. Sin mediar palabra, y antes de que el recién llegado la asalte, formula un conjuro que hace caer a su asaltante dormido. No aún recuperada del sobresalto, otra sombra aún más voluminosa se cierne tras la esquina: un hipótido brutal con un hacha descomunal e intenciones hostiles... que también cae bajo otro sortilegio del sueño.
Al observar a los recién llegados, Panit descubre algo: entre las manos del primer corredor, una caja de madera exquisitamente tallada en caracteres Vajranos se encuentra en el suelo, con una gema rojiza que resplandece ligeramente en su tapa.
Las curiosas manos de Panit cogen el objeto y lo observan, aunque el sonido de pasos livianos y precipitados acercándose hace que la simia se escabulla entre las sombras, para ver quien más se une a esta extraña reunión.
Katy, sacudiendo la cabeza y rascándose donde un mechón de pelo le ha sido arrancado por la fuerza, apenas tiene tiempo de coger una daga y una espada corta y sale a toda velocidad de la posada, pasando junto a los sobresaltados clientes despiertos y al dueño, que la increpa sobre qué ha sucedido.
La mujer vapuleada observa la noche lluviosa, y escucha a lo lejos los ecos de su amigo Bukko en carrera, lo que la lleva veloz hacia el lugar donde parecen oírse, para encontrar que su compañero acaba de desplomarse y a su asaltante junto a él, también caído.
Su furia la hace arrojarse sobre el tipo, daga en mano, aunque la prudencia hace que utilice un cinturón para amarrarle las manos.
El asaltante hablará antes de morir.
Perceptiva, de reojo, mientras ambos caídos empiezan a despertarse, ve un resplandor rojizo en las tinieblas, lanzándose disparada hacia él. Allí se encuentra cara a cara con una asustada Mida que tiene en sus manos una caja con una gema refulgente.
Ambas se miden con la mirada, y discuten sobre su presencia en el lugar. Katy la amenaza por si forma parte del ataque, a lo que Panit trata de dar explicaciones sobre su tardanza hacia El Desentramado, cuando se encontró con la circunstancia actual.
Bukko, por su parte, permite calmar los ánimos observando simultáneamente que la gema de la caja brilla más cuando Katy se acerca al objeto, con lo cual todos hacen un esfuerzo de tranquilizarse y estudiar el artefacto, en cuyo interior se encuentran el mechón y la tira de tela de Katy. Sorprendentemente, al invocar Bukko su poder sanador sobre su amiga, la gema deja de brillar, y la caja de madera queda sellada místicamente, como si fuese un simple cubo rectangular de madera tallado. El evento sobresalta a todos, y Katy decide que no va a tocar esa caja, pero que nadie más lo hará, así que la envuelve en tela y la da a Bukko. No obstante, Panit, al ver los caracteres y el objeto, junto a un extraño sello en la parte inferior de la tapa a un lado de la joya, recuerda que su maestra Huru está investigando algunos retazos de información relativa a Vajra, y la marca resulta ser un símbolo importante en dicha investigación, tanto... como para estar relacionado con un encargo que la propia Huru desea de su aprendiza, en forma de un rollo de pergamino que debe adquirir en el interior de El Zoco de Azur, en una de sus tiendas, llamada El Emporio de la Libélula de Cristal.
La conversación de los presentes muestra la tensión del momento, sobre todo cuando Katy se percata de que su asaltante vivo ha despertado e intenta huir, a lo que ella y Bukko se abalanzan sobre él, para bombardearlo a preguntas con intenciones bien hostiles.
El hombre trata de no hablar, aunque Katy se esfuerza por dañarlo lo bastante como para persuadirlo.
Pensando con lógica, Bukko y Panit cogen al asaltante y se lo llevan a la posada para recoger sus enseres, por si el lugar ya no es seguro, y mientras Panit los sigue y los tres observan como la Guardia de Azur ha llegado al lugar y pregunta por ellos, dejan al asaltante al cargo de la mida en las caballerizas y se dirigen a la Posada, para ser interrogados por la Guardia, a la que dan largas de forma esquiva, así como consiguen que el posadero les pague una noche gratis en la Posada, por las molestias debidas a la inseguridad del negocio.
Por su parte, Panit aprovecha para interrogar una vez más al asaltante, preguntándole sobre el objeto y su origen. A pesar de todo, el capturado no suelta prenda, así que Panit opta por dormirlo una vez más y registrarlo, encontrando que lleva un pendiente en forma de colmillo bastante significativo (su origen es un asentamiento de humanos tribales mercenarios bajo la protección de la cercana ciudad Mida de Kiro) y un tatuaje en su muñeca izquierda, similar al sello de la caja bajo la joya.
Estudiando la caja que Bukko ha dejado a su cargo para que la guardia no se la quede, al parecer los textos de la misma tienen un significado relacionado a la "vida", "muerte" y "renacimiento".
Para intentar comprender el objeto, Panit toma una muestra al carboncillo.
Cuando Bukko y Katy vuelven, de nuevo intentan interrogar al agresor, quien se comporta progresivamente más como un fanático demente que como una persona coherente. Por su aspecto trata de pasar desapercibido como un vulgar ratero, aunque la armadura y armas bajo sus harapos demuestran que es un tipo con conocimientos marciales y experiencia en los asaltos.
Al final, confiesa que, simplemente, él y su aliado fueron pagados por un contratista anónimo para dar una paliza a la chica y robarle algo personal, aunque no tuviese valor, como un trozo de ropa y un mechón de pelo, para meterlos en la caja.
Particularmente, el asaltante desconoce lo que es la caja, aunque sabe que es importante para su misión de agredir a la chica. También indica que su contratista los vigila, y lo sabe porque quienes no cumplen los encargos a los que se han comprometido desaparecen y no son vistos jamás.
A pesar de la insistencia de la mujer en matar al agresor, Bukko decide que es mejor entregarlo a las autoridades, y que se lleven el cadáver.
Entonces, Panit elige hablar sobre el tatuaje, la talla de la caja, los rasgos Vajranos de la misma y la posibilidad de que su maestra del Desentramado sepa algo sobre el objeto que podría ser de utilidad.
El grupo comienza a especular con todo lo reunido, incluida la posibilidad de que Katy sea algún tipo de elegida que reacciona en presencia de la caja, así que deciden investigar el origen de la misma, así como a los matones, por fuentes distintas esa misma noche.
Katy, sorprendentemente, descubre cerca de la Posada a un semiorco, de nombre Acro, siguiendo con extrema torpeza a la comitiva de la guardia que se lleva al asaltante muerto y al vivo. Cuando lo aborda, el tipo cuenta que iba a estar en el ajo con los otros matones y había quedado con ellos porque quería ponerse a prueba, pero se quedó atrás en el asunto y ahora no sabe qué hacer. Sólo recuerda lo que le contaron sus colegas: se pagaba bien por pegar una paliza a una humana... aunque sin matarla.
Extrañada, Katy vuelve junto a Bukko y ambos se dirigen a hacer una visita a un viejo amigo en los bajos fondos de El Zoco, en la Taberna del Diente Quebrado, un lugar de mala muerte en un subterráneo en el que se realizan combates de lucha desarmados con apuestas.
Este local, además del negocio que se encuentra sobre el mismo, a plena superficie, llamado la Posada del Salón Esmeralda, es regentado por un Elfo Bastarre, el cual tiene a su servicio a camareros y seguridad Morlocks en la Taberna (aunque, por supuesto, no en el reputado negocio de El Salón Esmeralda).
El tipo es Grym, un GranTrasgo verdoso (un color más afin a orcos), a quien preguntan sobre los matones, confirmando la información de su pertenencia tribal que Panit ya había deducido, además de indagar sobre quién podría desear dar una paliza a Katy (a lo que ella informa que sospecha de Maugre, su antiguo amo).
También preguntan sobre el grabado de la caja, una copia al carboncillo sacada de su superficie. Grym les indica que hay dos Cábalas mágicas en Azur que podrían tener esa información. La Cábala de la Luna de Eclipse, brujos de peligrosa reputación y que cobran caros sus servicios, y la Cábala del Desentramado, una honesta organización mágica de investigadores y ratas de biblioteca, arqueólogos de la historia de Voldor.
Por su parte, la Mida decide volver al Desentramado mientras los dos amigos terminan sus pesquisas y tratan de descansar para pensar qué hacer al respecto del asalto y la información obtenida.
Cuando Panit llega a la Cábala, su maestra parece preocupada por su llegada, aunque muestra una gran sorpresa al ser informada sobre el hallazgo de la joven. Incitada por las palabras, Huru habla a la chica de que el encargo para adquirir un pergamino de información en el Emporio de La Libélula de Cristal en el interior de El Zoco es prioritario, así como el contacto con la chica relacionada con la caja de madera y la propia caja, ya que exista una relación fundamental entre ambas que hay que descubrir.
De hecho, Huru propone a Panit contratar los servicios de ambos amigos para que la escolten hasta el Emporio, y así los tendrá vigilados de cerca, mientras cumple el encargo de Huru.
No sólo eso, sino que investigando los grabados de la caja, Huru indica que la palabra "camino" en realidad hace referencia a "tránsito", y que los grabados podrían tener relación con las artes de la transmutación y la nigromancia. Un último descubrimiento entre los libros de la biblioteca del conocimiento del Desentramado lleva a Huru a sospechar que la caja es un Medidor BioMágico, un objeto que sintoniza con una criatura para conocer su estado de salud.
El problema es que algunos cultos mistéricos lo utilizaban en el pasado para sus oscuras ceremonias.
La sorpresa de todos es cuando el grupo coincide en el Desentramado, justo en el momento en que Panit piensa dirigirse a buscar a Bukko y Katy... mientras éstos llaman a las puertas de la Cábala y entran, buscando conocimientos.
CONTINUARÁ
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