NOTA: Sólo estar agradecido a la Plataforma ROLL20.NET por poder pasar estos momentos de aislamiento con un ocio sano.
La mañana quizá surcaba en el exterior de la Fortaleza Von Zarovic del exPeregrino Vampiro Strahd... pero los aventureros Bukko, Zhia, Ygrein, Ismark, Ezmerelda, Yoreil, Katy, Xing y su acompañante Parry no eran capaces de apreciar aquel momento, pues sus mentes y cuerpos estaban tan agotados que sólo podían sentir el descanso improvisado en las antiguas estancias de la guardia del castillo.
Cuando consiguieron recuperar el resuello y sus cuerpos se encontraban aliviados del dolor, solicitaron a Yoreil eliminar el muro de piedra improvisado que cerraba el acceso de las salas de guardia al exterior.
Al hacerlo... la sorpresa les abordó al encontrar que un grupo de habitantes del Castillo (monstruos... algunos de los cuales habían evitado con anterioridad) parecían haber acampado frente al muro, extrañados de aquella extraña transformación en la estructura ancestral.
Sorprendidos por la situación, sin embargo los aventureros lograron sortear el combate con poco castigo sobre sí mismos.
Mientras Katy, Parry y Xing se mantenían en retaguardia, Bukko avanzaba con su martillo de destrucción adentrándose en las filas de los enemigos, aplastando criaturas por doquier, a la vez que Ezmerelda lanzaba un piroexplosión (...ups, eso no era aquí, perdón)
BOLA DE FUEGO al pasillo, cubriendo el avance de Bukko, para azotar a sus enemigos y limpiar parte de sus filas, a la vez que Ismark, concentrando su conciencia sobrenatural de la caza sobre esos enemigos, disparaba sin descanso para diezmar las filas.
A pesar de los intentos de las criaturas de rechazar y confinar a los incursores, el aplastante poderío de los mismos sólo logró que las criaturas se sintiesen impotentes, quizá pensando que Strahd los había colocado allí sólo para entretenimiento personal.
En efecto, poco a poco, las filas de las criaturas iban siendo sistemáticamente reducidas a la inexistencia, entre fuego y espíritus vengadores aullantes que los transformaban en cenizas o simple polvo.
Las primeras víctimas de la lucha fueron dos jóvenes brujos al cargo de una extraña hechicera que, por algún motivo, encontraba una intención aviesa en tratar de aplastar a los aventureros.
Aunque uno de ellos consiguió bañar en fuego a Bukko, la respuesta expeditiva del paladín fue convertirlo en dos trozos de sí mismo de un hachazo, cosa que resultó bastante desagradable para su maestra y su compañero de brujería.
En la confusión de la lucha, cuando Yoreil trataba de atrapar con raíces a las criaturas de la entrada para evitar su entrada, aunque la piedra del suelo tembló tratando de agrietarse para dejar paso a la vegetación, algo extraño sucedió: no hubo forma sobrenatural de que los brotes apresadores pudiesen llegar allí, como si la fortaleza estuviese de alguna forma aislada al respecto.
En el avance de las fuerzas enemigas, éstas chocaron con la furia primaria de Yoreil quien, Maza de Hueso Sagrada en mano, comenzó a castigar el costado de un tumulario horrendo que intentaba acceder a las salas de guardia. Al mismo tiempo, Ygrein se internaba en el combate orando por la destrucción de sus enemigos, convocando a sus Espíritus Vengadores y su Martillo Fantasma que azotasen a estas criaturas con la ira de los cielos.
Animados por la lucha, los compañeros lograron poner en jaque las filas de sus enemigos, cuando la fuerza de sus brazos y el poder de su fe y su magia fue derribando una a una a las criaturas entre fuego, energía sagrada y golpes sin cesar.
Por fin, el último de los seres, un repugnante zombi cuyo cierto grado de inteligencia le valió ser vapuleado por los crueles insultos de Ezmerelda, al fin cayó derrotado, dejando un rastro de destrucción a los pies de los aventureros.
Fustigados por el encontronazo, los compañeros se reagruparon y, tras saquear cualquier pertenencia útil de sus enemigos, se tomaron un respiro... mientras Zhia se adelantaba por sí sola al salón de los huesos al norte del combate.
Allí, la mida se acercó a la puerta que se encontraba más allá del pasillo que les había llevado a las catacumbas de la fortaleza, y al escuchar a través de ella, en su mente se formaron unas terribles palabras que ya habían hecho mella en su mente desde hacía unas horas, en las que su alma estaba bajo el control de Strahd. Su dueño esperaba que, ante el intento de asesinato casi logrado de Katy, la líder de El Jade, su jefa personal, y amiga de toda la vida de Bukko, la mida se esmerase más y empezasen a caer aliados bajo su espada. Pero, al ver que estaba comportándose de forma extraña, el grupo se dirigió hacia donde estaba la mida, quien volvió de su posición hasta situarse cerca de la entrada por la que pasarían. Sus compañeros preguntaban con insistencia qué estaba pasando, y Zhia les daba largas o respondía de forma extraña... hasta que Ygrein, que conocía desde hacía tiempo a la asesina mida, se percató de que su comportamiento era un tanto extraño... de hecho, ese comportamiento llevaba ya siendo vigente desde unas horas antes, cuando investigasen por primera vez las criptas del castillo.
Así, poniéndolo en conocimiento de Bukko, ambos se acercaron a la mida junto a Ismark. Entre los tres trataron de embaucar a la asesina, pero fue necesario forcejear con ella para que el paladín limpiase de la influencia de Strahd la mente de la mida, quien de pronto se derrumbó y explicó que estaba bajo el control del exPeregrino, quien había planificado hasta el intento de asesinato de Katy, así como el del resto.
Preocupado todo el grupo por la trayectoria de voluntad errática de la mida, intentaron acorralarla para que se explicase y ver si ya estaba libre de la influencia de Strahd, para lo que Bukko rezó pidiendo ayuda de su divinidad, tratando de hallar la verdad en todo.
Persiguiendo aquí y allá a la mida, ésta volvió a explicar -influida por la verdad sagrada- que desde la visita a las criptas, Strahd la había controlado en un momento en que el grupo se separó para rastrear el área, y desde entonces su voluntad no era enteramente suya, tratando de guiar a los aventureros por donde a Strahd le parecía más oportuno, apartándolos de donde no quería que viajasen. Ismark y Bukko, acorralando a la mida, seguían preguntándole, a la vez que Ygrein se mostraba suspicaz de su comportamiento, aunque la mida desviaba la atención -con razonamientos- hacia un comportamiento aún más cruel de la jefa de El Jade: Katy. A pesar de esos intentos, Zhia seguía siendo el eje de atención de los aventureros, que hasta no estar completamente convencidos de que el poder de Strahd se había apartado de ella, no la dejaron tranquila.
Por fin, cuando todo quedó aclarado -al menos de momento-, el grupo avanzó hacia la salida norte de la habitación osario que la mida había investigado un rato antes, y donde la asesina señalaba la puerta con cierto temor, pensando que Strahd podría estar allí, el grupo abrió dicha puerta, encontrando una habitación con dos entradas y un arco de acceso a otro área. La habitación se encontraba tan devastada de huesos machacados, armas y escudos incrustados en las paredes y armaduras aplastadas, que los compañeros decidieron no seguir avanzando y descender de nuevo a las criptas para seguir buscando el único objeto que les faltaba para poder enfrentarse con posibilidades de victoria a Strahd Von Zarovic.
Antes de continuar, los aventureros indicaron a Katy, Xing y Parry que guardasen la plaza fuerte de los cuarteles de guardia por si debían volver a retirarse a un lugar protegido con un único acceso que bloquear. En efecto, y esta vez con mayores precauciones, el grupo descendió nuevamente a lo más profundo del castillo, donde investigó sin cesar todas las criptas y los nombres que rezaban en ellas, buscando una conexión de los mismos con los "Ancestros" de Strahd -los primeros Peregrinos llegados a Uarowia-.
De arriba a abajo, la investigación llevó al grupo con sumo cuidado a rastrear prácticamente toda la zona, en la que ningún nombre les daba mayores pistas que el anterior.
Sin embargo, en la zona más al sur de todo el complejo, Ismark fue consciente a través de sus lazos místicos con la caza y la precaución, de que se habían acercado a una trampa mágica de naturaleza desconocida, la cual protegía una de las criptas más grandes de las profundidades. Al percatarse de que la trampa parecía bloquear cualquier acceso a la misma, Zhia comentó que debían investigar unas criptas a las que la voluntad de Strahd le impedía acercarse -además de desviar el interés de sus compañeros-. Al investigarla (quizá una de las pocas criptas sin nombre... o tal vez la única), dentro de la misma encontraron dos alcobas con un letrero descorazonador sobre ellas. Evitando las mismas, continuaron su investigación en otra cripta cuyo nombre había sido borrado a zarpazos (de criaturas no animales y humanóides, como Yoreil pudo confirmar al estudiarlos), y al mirar en su interior, nada de lo hallado les llevó a pensar nada concreto.
Así, en aquel lugar olvidado y desolado, el grupo observaba con atención a la asesina, además de pensar qué se les había escapado en su búsqueda, tratando de encontrar lo que Strahd tanto deseaba esconder de ellos.
CONTINUARÁ
P.D.: Aquí os dejo los objetos especiales de aventura que el grupo ha conseguido.
RECURSOS AGOTADOS HASTA EL MOMENTO:
-1 Ración para todos los Aventureros (salvo 2 para Bukko)
-1 Botella de Vino de Zhia
-1 Veneno de Zhia
-8 Antorchas (de grupo)
-5 Flechas de Ismark
-1 Clarificación de Mente de Bukko
-1 Espacio Conjuro N2 de Bukko
-16 PG de Bukko
-1 Espacio Conjuro N3 y N2 de Ygrein
-1 Espacio Conjuro N2 y N1 de Ismark
-1 Espacio Conjuro N4 y N1 de Yoreil
-1 Espacio Conjuro N3 de Ezmerelda






























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